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Reseñas

Jimmy Liao

Bienvenidos a la fiesta

Autor taiwanés. Nació en Taipei. Licenciado en diseño. Ha firmado más de 18 libros, algunos de los cuales han vendido millones de ejemplares y han sido traducidos a muchos idiomas.

El sonido de los colores (Sound of Colors, 2001)
Cádiz: Bárbara Fiore, 2008; 80 pp.; trad. de Jordi Ainaud i Escudero; ISBN: 978-84-935591-8-2.
15 años: lectores jóvenes. Álbumes ilustrados.

La chica que narra, y que vemos en la primera ilustración entrando en el metro, se presenta diciendo que ha perdido la vista y que «el día que cumplía quince años (...) me encaminé hacia el metro». A partir de ahí el lector la verá, vestida siempre de blanco, con bastón blanco y gafas oscuras, entrar y salir del metro por distintas bocas, y compartirá con ella sus encuentros con personajes reales e imaginarios y su mundo interior de fantasías y ensueños.

La piedra azul (2006)
México: Fondo de Cultura Económica, 2006; 152 pp.; col. Los especiales de A la Orilla del Viento; trad. de Tatiana Svakhina; verción de Laura Emilia Pacheco; ISBN: 968-16-8123-1.
15 años: lectores jóvenes. Álbumes ilustrados.

Una enorme piedra azul está en un bosque. Un día la rompen en dos mitades: una queda en su lugar, la otra es transformada en una escultura y colocada en un museo. A partir de ahí, la piedra convertida en escultura irá rompiéndose una y otra vez, cuando sufre un fuerte ataque de nostalgia de su otra mitad, y reconvertida en esculturas cada vez más pequeñas…

Desencuentros (Turn left, turn right, 2006)
Cádiz: Bárbara Fiore, 2008; 128 pp.; trad. de Jordi Ainaud i Escudero; ISBN: 978-84-935591-9-9.
15 años: lectores jóvenes. Álbumes ilustrados.

Historia que arranca un 6 de octubre y que se cierra un 6 de marzo, año y medio después. Un joven músico y una joven traductora viven en el mismo bloque de pisos pero mientras ella, siempre que sale, se dirige a la izquierda, él lo hace siempre a la derecha. Sus caminos por la ciudad son siempre divergentes hasta que, un día, en una plaza circular del surtidor del parque, se conocen e intercambian los teléfonos. Al regreso a sus casas llueve de modo inclemente y se mojan los papeles en los que los anotaron, por lo que ambos pierden los números. La vida sigue y no logran encontrarse de nuevo a pesar de sus deseos y sus esfuerzos hasta que…

Extraordinarios álbumes, o novelas gráficas, que tienen gran riqueza visual, una concepción ambiciosa, y una realización detallista. Los tres comparten ideas de fondo en los argumentos —la soledad, la necesidad de comunicación, la nostalgia...—, así como el modo poético y evocador de abordarlas gráficamente. Los tres presentan personajes humanos con un parecido gráfico a los de Jean Sempé, tanto en el dibujo individual como en los momentos donde se ven grupos o multitudes. Argumentalmente son más poderosos El sonido de los colores y Desencuentros, relatos que arrancan con poemas de Wislawa Szymborska.
La primera historia está dedicada a los poetas. El poema con el que se abre habla de que es una gran suerte no saber del todo en qué mundo se vive. Se cierra con otro poema de Rilke titulado La ciega en el que se dice que, para la protagonista, todos los colores se traducen en sonidos y olores. Las imágenes van acompañadas de textos en primera persona que son preguntas que se hace a sí misma la protagonista, un poco como la de Noche de tormenta, o comentarios sobre su percepción del mundo.
La piedra azul, que el autor dedica a sus padres, habla del desarraigo y de la nostalgia insaciable del hogar al que uno pertenece. También se presenta como una búsqueda, con frecuencia infructuosa, de quien nos complementa; y como un subrayado de que con el paso del tiempo seguimos siendo los mismos, no importa qué transformaciones suframos.
El poema del comienzo de Desencuentros menciona lo hermosa que es la seguridad pero que la inseguridad es más hermosa todavía, y toda la historia es como una reflexión sobre la belleza poética de la búsqueda. Con tipos de letra distintos, las ilustraciones llevan una fecha e indicaciones del tiempo atmosférico por un lado y, no siempre, van acompañadas de textos mínimos que dicen algo de lo que hacen o sienten los protagonistas. Los protagonistas aparecieron en Los sonidos de los separados por la misma piedra azul del segundo álbum

Mundos imaginativos ricos

El comentario a estos álbumes podría ser muy extenso. Sin que falten detalles simpáticos y guiños humorísticos, en general se puede decir que el autor tiene querencia tanto por mostrar la soledad en medio de la ciudad como por mostrar la belleza de algunos momentos de felicidad interior o de paisajes de alrededor. Hay escenas que acentúan lo primero: las estaciones de trenes vacías, las de trenes que pasan con personajes al otro lado de las ventanillas, las multitudes ruidosas y festivas donde sin embargo algo falta… Y otras lo segundo: la chica ciega tomando el sol en el lomo de una ballena, los protagonistas de Desencuentros charlando felices mientras se acerca la tormenta, entre muchas otras.
En El sonido de los colores se puede hacer notar la contraposición entre una de las primeras imágenes, en la que la protagonista está entrando en una boca de metro contra un fondo de colores difusos, con una del final cuando sale de otra boca y se ve rodeada por una especie de gran vidriera colorista de perfiles netos. También, además de que seguramente la historia contiene referencias visuales y culturales al mundo oriental, hay alusiones a pintores como Matisse, a obras como El Mago de Oz, a ilustradores como Chris Van Allsburg… Al final, el lector acaba fascinado por la chica protagonista, por su descubrimiento del mundo y su rico mundo imaginativo en continua expansión.
Casi al principio de Desencuentros hay una doble página con ilustraciones de las habitaciones de los protagonistas, que dan idea de sus modos de ser, de sus vidas, y en las que aparecen elementos que veremos y que evolucionarán coherentemente a lo largo del relato. Es sensacional cómo las ilustraciones representan sus ansiedades, sus mundos imaginativos y sus sueños; algunas con cada uno de los protagonistas, otras con los dos al tiempo cuando se nos muestra cómo se cruzan pero no se encuentran. Resultan magistrales la doble página donde se ven los números de teléfono emborronados, las distintas representaciones de la soledad en medio de la ciudad, las escenas que muestran la transformación de los lugares de los encuentros anteriores de los protagonistas…

Luis Daniel González

 

El viaje de Olek

Alin

Basado en El pájaro de fuego, un cuento popular ruso, el libro nos narra como Olek, un cazador de osos, no se caracteriza tan sólo por su instinto de cazador sino por su generoso corazón; y cómo emprende un viaje hacia alguna parte, lo que le llevará a cuestionar su valentía, desde situaciones de gran sencillez hasta las más complejas en las que llegará, incluso, hasta arriesgar su propia vida.
Se trata pues de una poética reflexión sobre nuestras propias vidas, sobre nuestro comportamiento ante determinadas acciones y cómo todo ello influirá en nuestro devenir.

Mediante unos esquemáticos y planos trazos figurativos, no exentos de color, lo obra consigue atraparnos por la fuerza de dichas imágenes, avaladas por su insigne ilustrador. En definitiva, un moderno cuento clásico. 

 

La fuga

Alin

Original, sorprendente, novedoso y vanguardista álbum sin palabras y musical, que se nos antoja sublime y de efectista empaque, en el que la historia y el decurso perfectamente hilvanados, nos sumergen en la secuencial vida de un músico y su devenir, desde su adolescencia hasta su senectud.
Se trata, en realidad, de una novela gráfica de narración fílmica en la que la ilustración, cercana al cartelismo, se convierte en la principal protagonista; mediante unas siluetas de marcado carácter evocador, que nos sitúa en la década de los años treinta; con decadentes colores, entre los que sobresalen las pinceladas ácidas de un vívido rojo; imágenes sumamente expresivas que van marcando con exactitud y precisión simbólica la diacronía de su protagonista.

Su genialidad radica en el hecho de crear una la historia de toda una vida a partir de imágenes ilustradas, que nos hacen sentir la pasión por la música y su magia; no obstante, resultará excesivamente posmoderno a quienes se acerquen a un libro infantil esperando un cuento de hadas. Evidentemente, no gustará a todos; pero, a otros, les encantará.

Al final el autor propone, a su vez, una selección discográfica para dejarse seducir por unos acordes al tiempo que te deleitas con su lectura.

 

Obras que perdurarán

Bienvenidos a la fiesta

El sonido de los colores y Desencuentros, de Jimmy Liao, se pueden alinear con Emigrantes, de Shaun Tan, por su solidez y consistencia tanto gráficas como argumentales, por su carácter híbrido entre los álbumes y las novelas gráficas, y porque también buscan unos destinatarios más bien jóvenes o adultos. Además, igual que Emigrantes, son relatos que merece la pena no sólo conocer sino también tener: son muy ricos de contenido y están editados con el cuidado que merecen las obras que perdurarán.

Luis Daniel González

 

El sonido de los colores

CLIJ - Año 21, Número 215, Mayo 2008

Jimmy Liao es un autor muy famoso en Taiwan y China, que ha sido traducido al francés, inglés y alemán, entre otros idiomas. En español, hasta la fecha, había aparecido solo La piedra azul, sin embargo es El sonido de los colores la obra perfecta para empezar a conocer y dejarse atrapar por su universo. Se encuentran integradas en ellas algunas de las obsesiones típicas de este autor(empezando por la presencia de los conejos y su ojo inquisidor) y naturalmente su vertiente más poética:  el libro en sí es una sinestesia. Los referentes literario de Jimmy Liao merecen por sí solos la mayor atención. Su pericia para integrarlos en el monólogo de la protagonista de la historia, expandiéndolos en su tan compleja como amigable estética, convierte este libro en una lectura potencialmente inacabable.
Se podría hablar de la composición, de la geometría, del ritmo de las páginas, de las metáforas visuales y de la compenetración entre el universo personal del autor y un bagaje cultural en el que se unen tradiciones orientales y occidentales. Sin embargo, lo mejor en este caso, es disfrutar una y otra vez El sonido de los colores, presentado en una edición impecable, dejándose llevar por su joven protagonista, que convierte la ceguera en un motor incansable de su apego por la vida: el más (agri-) dulce e imprevisible de los regalos.

Arianna Squilloni

 

Desencuentros

Minuto Digital
7 Mayo 2008

La poesía también se puede crear mediante una historia gráfica; por lo menos eso nos demuestra Jimmy Liao en Desencuentros.
El azar rige los destinos de los hombres, y puede ser la causa de su felicidad o de su desgracia.
Desencuentros nos narra la vida de dos jóvenes que permanecen ajenos, hasta que un buen día el destino los une pasajeramente, convirtiéndolos en dos muñecos rotos en manos del azar.
Las costumbre, las rutinas, y los hábitos juegan una mala pasada a nuestro protagonistas, que buscan su felicidad sin poderla encontrar.
Un drama excepcionalmente narrado, y espléndidamente desarrollado, su lectura es un verdadero gozo.

 

El sonido de los colores

Minuto Digital
26 de abril de 2008

Creemos no equivocarnos al decir que Barbara Fiore, es una de las editoras españolas, que mejor sabe tratar el género infantil. Efectivamente, tiene dos virtudes que convierten sus libros infantiles en insustituibles. La primera, es el amor a la infancia que destilan sus libros. La segunda, es el amor a los libros que transmiten sus ediciones.

El sonido de los colores, es una de esos libros que el buen hacer editorial convierte su lectura en placentera, no sólo para pequeños, sino también para mayores. Sus páginas son el peregrinar de una pequeña invidente, que es capaz de percibir los colores a través de sus sensaciones.

El libro se configura a través de un apasionante viaje en metro, donde cada parada es una sensación nueva, es una sorpresa, y se convierte en una esperanza para su joven protagonista.

Cabe destacar sus fabulosas ilustraciones y el equilibrio entre el texto y el dibujo. En suma un placer.

 

Amor por el jazz

El Periodico / DOMINICAL / TEBEO DE VERDAD
Iconotropia 18/03/08
Dejaboo 18/03/08

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La fuga es un acto de amor al jazz. A medio camino también entre el libro ilustrado y el cómic, Pascal Blanquet aborda de forma original su trabajo: no hay paneles y cada página es una ilustración completa. La fuga nos resume la vida de un pianista de jazz que pasa revista a sus años mozos poco antes de que llegue su hora: su niñez aprendiendo a tocar, las noches de clubbing, la tranquila senectud… Una meditación sobre el paso del tiempo pero también sobre la pasión que puede mover una vida: la música. Impreso en dos colores, rojo y marrón, persiste en las páginas una línea maleable, que recuerda a la estética de los discos de jazz de los años 40 y 50, y que aporta una sensación de dinamismo y viveza. Todo el álbum parece haberse escapado del arte de algún disco de Ella Fitzgerald. Hay que destacar por último, la exquisita labor de Barbara Fiore en la cuidadísima edición de ambos tomos.

Josep Oliver

 

Comix sentirse emigrante

El Periodico / DOMINICAL / TEBEO DE VERDAD
Iconotropia 18/03/08
Dejaboo 18/03/08

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La línea entre libro ilustrado y cómic es tan tenue que puede llegar a desdibujarse en ocasiones. Barbara Fiore Editora, consciente del gran valor artístico que puede alcanzar esta fusión, ha apostado fuerte por dos títulos notabilísimos que hoy presentamos. El primero es Emigrantes, del australiano Shaun Tan. ¿Qué es lo que lleva a tanta gente a dejarlo todo atrás para viajar a un país desconocido, donde nada tiene nombre y el futuro es una incógnita? Con este planteamiento, el autor nos plantea una historieta que narra el viaje de un hombre que deja a su familia para partir a lo ignoto, en un mundo fantástico y onírico que recuerda a los flujos migratorios de principios del s.XX hacia EEUU, hacia donde marcharon esperanzados millones de europeos en pos de un futuro mejor.

Uno de los grandes aciertos es prescindir del lenguaje escrito durante toda la obra. Como dice el autor, “el protagonista no puede leer ni comprender nada en el nuevo país, así que el lector tampoco debería poder”.  Nuestro emigrante, además, se planta en un lugar donde todo es sutilmente diferente: desde los animales, a los alimentos, hasta la pura forma del mundo que ahora habita. Shaun Tan realiza un increíble, soberbio trabajo de planificación y diseño, con unas ilustraciones a toda página que maravillan al lector y lo empequeñecen, como le ocurre al protagonista. El estilo, inspirado en las viejas fotografías de color sepia, no puede ser más acorde con la historia. Una obra estéticamente monumental y con fondo para la reflexión. Barbara Fiore edita con exquisito cuidado esta obra.

Josep Oliver

 

El viaje de Olek

CLIJ - Año 21, Número 212, Febrero 2008

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Olek ha cazado un oso, se ha hecho un gorro con su piel y decide empezar un viaje para ver si “puede hacer algo en alguna parte”. A lo largo de su camino por el bosque ayudará a las personas y animales que encuentra. El reto irá resultando cada vez más complicado, tanto que Olek llegará a enfrentarse al mismísimo diablo.
Un cuento sobre el bien y el mal, libremente inspirado en el cuento popular ruso El pájaro de fuego y narrado por Bart Moeyaert con una prosa límpida y eficaz en la que, aun manteniendo los giros propios de la narración populares, en ningún momento llegan a sobrar las palabras.
Ilustra este álbum de gran formato Wolf Erlbruch, ganador del Premio Andersen de ilustración, el cual aplica una estricta economía de recursos. Pocos colores: blanco, negro, azul y rojo constituyen enseguida un código cromático en el que se definen situaciones y estados de ánimo, mientras que el peso de la acción corre a cargo de la línea negra del dibujo.
Un álbum expresionista, directo como el vuelo de una flecha hacia la diana, posibilitando únicamente por un complejo equilibrio de fuerzas. Un álbum ideal para que el joven lector, más allá de adquirir enseñanzas morales, disfrute del contacto con una narrativa sólida y bien estructurada.

Arianna Squilloni

 

La fuga

Educación y Biblioteca
año 20- n.163 enero/febrero 2008

Nuestro camino vital es como una extraña sinfonía, llenas de continuas improvisaciones, pero con una serie de movimientos predeterminados. Nacemos, crecemos, nos enamoramos, dejamos, nos dejan, y un día, abandonamos todo.
El protagonista de esta genialidad, encuentra su fuga una tarde de senectud, escondida en la nota de un solitario piano. Es entonces cuando el recuerdo, con todo su amargura, le hace volver a todos los lugares donde fue feliz, al bar donde la vio por primera vez, a sus primeros pasos en la gran cuidad; a las largas noches en el club de Jazz, a aquella madrugada de la actuación perfecta, del aplauso sincero. Al final de la guerra. Para terminar perdido entre sus pasos solitarios, confuso terriblemente a solas. Aquel poeta no se equivocaba cuando decía que le hubiera gustado ser piano expresar fielmente sus sentimientos, porque a través de este placentero experimento visual en rojo y marrón, queda claro que las palabras sobran en cuanto fluyen las notas.
Entre las ilustraciones, esterilizadas e impresas sobre un papel de gramaje similar al de los viejos envoltorios del vinilo, parecen esconderse guiños a carteles cinematográfico, como el de Vértigo o de alguna obras clásicas del cine francés.
Además la obra debe disfrutarse aderezada con una mas que recomendable banda sonora, sugerida en la hoja final. Este se compone de una exquisita selección discografía que aglutina diferentes maneras de entender el Jazz y que incluye desde el Solitude de Holiday hasta el Oh lawd, Im on my way de Armstrong & Russ García Orchestra.

Lorenzo Soto

 

El palmarés de Angoulême

La Cárcel de Papel

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Angoulême ha dado ha conocer su palmarés de este año, y la ganadora del premio a la mejor obra del año, galardonada con el primer Fauve D’Or ha sido para la recomendabilísima Emigrantes, de Shaun Tan, una obra que ha publicado ya en España Barbara Fiore (reseña aquí).

Álvaro Pons

 

“La Fuga” de Pascal Blanchet

La Cárcel de Papel
Sensaciones

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Publicado el 5 Febrero 2008

A simple vista, La Fuga es un apresurado resumen de la vida. Un retrato de la brevedad de la existencia a través de las vivencias de un músico de jazz.

A simple vista.

Pero veamos este libro de otra forma. Nada más abrir la primera página, detengámonos en lo que vemos, hagamos que nuestra vista se comporte como la aguja de un antiguo gramófono y sigamos las elegantes líneas de Pascal Blanchet, convertidas en surcos en la página. ¿Lo oyen? Poco a poco lo vamos oyendo, ese rítmico compás de la batería Art Blakey que nos va marcando el paso de una línea a otra cuando, de repente, el piano de Oscar Peterson comienza a sonar y la voz de Sarah Vaughan se escucha de fondo, envolviéndolo todo y llevándonos por la página. Y a partir de aquí, dejémonos llevar por esa música que nos llega en forma de imágenes, que hablan de amor a la música y de amor a la vida, de los momentos que forman el álbum de fotos de nuestra vida. En poco más de un centenar de páginas, Blanchet logra una extraña unión de imposibles: imágenes que evocan música, ilustraciones que se animan y conforman secuencias de dinámica propia, bitonos que explotan en un arcoiris. Una especie de eclosión sinestésica donde los sentidos se confunden y entrelazan para conseguir una experiencia única. Lo que debería ser una seguido de ilustraciones a toda página, estáticas, toma vida y movimiento, quizás avivadas por el aliento del gran Al Hirschfeld, omnipresente, inspirador claro de esa línea refinada y delicada, que nos lleva entre algodones. La ausencia de palabras confirma tan sólo lo que estábamos viviendo: que La Fuga no es un libro para leer. Es un libro que se siente.

La preciosa y cuidada edición de Barbara Fiore sólo hace que acrecentar la experiencia sensitiva, incorporando a todo lo -cortamente-expresado el gozo del libro-fetiche.

Y no os perdáis la página web de Pascal Blanchet. Una preciosidad.

Álvaro Pons

 

Angulema premia ‘Emigrantes’

PÚBLICO.ES > CULTURAS

El dibujante australiano Shaun Tan ha recibido el Premio al Mejor Álbum del año, en la principal cita del cómic en Europa

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Para entendernos, el Festival de Angulema son los Oscar del cómic. Esto sólo puede ocurrir en Francia, epicentro de la industria del cómic. Al pasar los Pirineos las cifras se disparan hasta el mareo: el 10% del mercado del libro es del tebeo, las ventas desde 1995 se multiplicaron por 10 y más de 200.000 personas visitaron el certamen, que ayer concluyó en la ciudad francesa.

Este año el jurado ha decidido que el mejor libro que se ha publicado en 2007 ha sido Emigrantes, de Shaun Tan (Australia, 1974). En Público también lo situamos en primer lugar cuando repasamos nuestras lecturas del año. Su genialidad está en el tratamiento fantástico de la marcha a países insólitos, con seres y ciudades sacados de su imaginación y apoyados en el documento (fotografías de 1900 sobre la llegada de emigrantes europeos a Nueva York). También es revelador por huir de la palabra para narrar los acontecimientos de una familia que escapa de un oscuro futuro.

Mucho más que palabras

Shaun Tan –tardó cuatro años en dar a luz el libro– tiene una particular teoría que priorizó al dibujo sobre la palabra, para evitar que ésta dejase al trabajo gráfico en un plano meramente decorativo. “Una imagen muda”, explica el autor, “invita a recrearse en la estampa, en los objetos que la componen, y a atender la multitud de rasgos del dibujo, que ayuda a dejar volar la imaginación del lector”. La suya es una fantasía ortodoxa, y por ella fue galardonado en 2001 con el World Fantasy Best Artist Award.

La artesanía es peligrosa

Y a pesar de ser una de las lecturas inevitables del año, que ha corrido como la pólvora entre la recomendación de particulares, no hay una editorial gigante en España que lo mueva a gran escala por las librerías de este país. Aquí los derechos los compró la experta en delicatesen Bárbara Fiore Editora, una empresa compuesta por la propia Bárbara y su pareja, Francisco Delgado, y sus hijos, que corren entre cajas de libros, y su casa, que es el improvisado almacén. 

“En la primera tirada del libro imprimimos 5.000 ejemplares, son muchos; no lo hacemos nunca”, cuenta el propio Francisco. “Antes de Navidades se habían agotado todos. Encargamos una nueva tirada con 5.000 más. Fue una decisión arriesgada y de no haber sido por este premio y la promoción que tendrá, podría haber supuesto la quiebra de nuestro sueño”. Al parecer, nunca antes jugaron tan fuerte, porque es un libro carísimo de reproducir. Quien ya lo haya tenido en sus manos podrá entenderlo.

Peio H. Riaño - Madrid - 28/01/2008 09:30

 

Pralino

El Cultural

Hay categorías de libros que despiertan especialmente nuestra suspicacia, una de ella es el cuento de navidad. Dentro de la excesiva oferta de obras de esta temática, este pequeño libro ilustrado supera nuestras reticencias iniciales y nos maravilla por el modo con el que logra ser fiel al patrón y, al mismo tiempo, ser original. Una historia estupendamente contada y traducida (nueva proeza de Carles Andreu y Albert Vitó), cuya ilustración desdibuja el tópico y aporta trazos atmosféricos, que se narra desde la voz oral, introduce sutiles reflexiones y proporciona un cálido sentimiento navideño al concluir la lectura. Invita a ser regalada.

Gustavo Puerta Leisse

 

Wolf Erlbruch es más importante que un árbol, auque él no lo crea así

Educación y Biblioteca
Año 19 N 162 noviembre/diciembre 07

Filosofía e infancia

¿Cómo surge la idea de rescatar El nuevo libro de abecedario?
Existe una edición de 1980, un facsímil del libro original. Es un libro pequeño con ilustraciones hechas con plancha de cobre, de la época. Al leerlo me di cuenta de que se trata de texto fundamentalmente importante. Está un poco pasado de moda, por supuesto. Pero aún así, sigo encontrando vigente su postulado fundamental: se trata de que los niños abran sus ojos y miren con cuidado a su alrededor, para que descubran otras posibilidades de hacer las cosas y para que piensen cosas nuevas; para que desarrollen y transformen el mundo. Pensé que sería una buena idea hacer nuevas ilustraciones. Darle una imagen renovada, de tal modo que el lector de hoy en día se sienta más interesado por el libro que si tuvieran frente a sí la edición antigua.

Moritz es discípulo de Descates. Descartes partía de un método y perseguía unos principios que resulatarn simples, claros y comprensibles para cualquiera. Creo que esta característica también está presente en los libros de usted.Trata ideas complejas y profundas de formas muy sencilla para que los niños las entiendan. ¿Por qué hablarle a los niños de asuntos filosóficos?
La filosofía es una técnica para comprender qué estamos haciendo aquí, qué somos, qué posibilidades tenemos. la influencia de la filosofía en la sociedad no ha llegado muy lejos. Algunos de la filosofía de la sociedad han sido muy famosos y han escrito libros famosos, pero sus ideas no se han extendido a la sociedad en general. La filosofía no tiene mayor alacance porque la mayoría de la gente no conoce el pensamiento filosófico. Claro que existe una filosofía popular pero, obviamente, esta es mucho más simple. Yo no sé cual es la verdad. Pero si sé que hay que pensar, buscar tratar de que las cosas te hablen. Y así, acumulas muchas informaciones. vas uniendo cabos. Y disponiendo de este saber quizás el mundo sea un poco más rico para ti.

Comparto su visión. ¿Pero la pueden compartir los niños?
La literatura infantil en general considera a los niños, con un nivel más bien bajo y trata asuntos estúpidos. Mis libros te pueden confrontar con asuntos que normalmente no están en los libros para niños. Yo los ideo de forma que también puedan motivar a los padres. Mi interesa propiciar un diálogo entre hijos y padres; con preguntas, como es normal. Pero no es fácil. hay muchos prejuicios, hay mucha basura. aún así creo en el diálogo. creo que el diálogo entre padres y hijos es buenos para ambos. Por un lado, los padres se dan cuenta de que, a menudo, los pensamientos de los niños son profundos, extraídos de sus experiencias del mundo. Por otro, los adultos han vivido más tiempo y pueden darle una explicación más satisfactoria a algunas cosas gracias a su experiencia.

El proceso y la muerte.

Hay otro aspecto muy filosófico que creo hallar en sus libros. tengo la impresión de que cada uno de ellos es el resultado de un proceso y no un medio para transmitir un concepto preexistente o para enseñar algo que sabe de antemano. ¿Es así?
Si, es cierto. Te doy el ejemplo de El pato y la muerte. empezó por algo muy sencillo, por un marcapáginas que pinté para un amigo. En él puse tres figuras juntas: dos patos y la muerte. me pareció que era una bonita imagen, así que hice una copia para mí. le di el marcapaginas a mi amigo, le gustó y me olvidé. eso fue hace muchos años, alrededor de 1994. hará unos 6 años, encontré mi copia en un cajón. Entonces pensé que sería una buena idea hacer un libro con estos tres personajes, pero no sabía exactamente qué. Lo devolví al cajón y nuevamente pasó el tiempo. Dos años más tarde volví a ello, intenté escrbir algunas historias pero todas terminaron siendo muy complicadas, muy largas; las imágenes estaban llenas de detalles y no conseguía llegar a la esencia de la historia. Intenté simplificar el argumento lo más posibleal mismo tiempo, las ilustraciones se hicieron más y más simples. también busqué la máxima concisión en las cosas nímias, como en los adjetivos… De este modo, saqué todo de los dibujos, excepto al pato, la muerte y el tulipán. Em versiones anteriores el tulipán había sido tan grande como el pato y la muerte, pero en la versión definitiva es pequeño. 

También plantea la muerte como algo simple. 
El pato y la muerte es una historia simple, sin un final. No soy alguien que diga que sepa qué es la muerte, que sepa que pasará después. Más bien, quería mostrar cómo la gente maneja sus creencias. Como sucede con otras cosas, la muerte también tiene sus imágenes (por ejemplo, la de ir al cielo), pero nadie sabe si realmente es así. Yo tampoco. No cuestiono las imágenes existentes, sino que manifiesto que no lo sé. Personalmente
creo que nos vamos y volvemos de alguna forma, pero no sé en qué forma:si es en forma de trompa de elefante o como un árbol o de algún otro modo. Lo que he querido mostrar con este libro es que, para empezar, tenemos que morir. es una pena, pero no hay otro remedio. esta muerte es simpática pero, finalmente, es la muerte y se lleva a ese pato con con el que nos identificamos. No quise poner seres humanos porque podía recordarles a alguien a su padre o a sua buelo y tampoco lo puse en un contexto humano para tener una figura neutral. Es un pato, no sabemos si femenino o masculino, y nos representa.

Me sorprendió mucho encontrar al mismo pato y a la misma muerte en La gran pregunta.
Cuando pensé en ese libro, decidí probar primero la figura de la muerte en otro libro. No sé si le parece mal…

No, no, al contrario. Pensé que quizás estaba jugando con los símbolos. ¿Intenta usar las mismas imágenes?
Hay muchas cosas que vuelven en diferentes libros.

También me pregunto, ¿porqué el tulipán?
Podemos ver en él un símbolo de la vanidad. en la pintura flamenca del siglo XVI y XVII, el tulipán venía a ser un símbolo de la decadencia de la belleza: la belleza está ahí por un minuto y luego desaparece. Aunque yo no pensara así cuando los hice, créame. Sin embargo, cualquiera podría interpretarlo de esa forma.

Un libro que a mí me ha resultado muy extraño es La Creación...
[Risas] Es verdad, es un texto extraño.

Es un relato que se inspira en una versión teatral contemporánea de una pieza musical de Hadyn que a su vez se inspira en el texto bíblico. La interpretación que usted hace con su ilustración es muy peculiar.
El texto es muy moral. Bart Moeyaert es un escritor belga, flamenco, no católico. Es un pietista, que es una religión muy estricta. Moeyaert aborda en La creación la lucha entre Dios y el hombre.. “No sé quién soy”, “Tengo miedo”, dice el protagonista. Pero también dice: “Soy alguien”, “Sé bueno conmigo y no me olvides”, “Soy algo especial, en comparación con el resto de la creación”. En éste texto se ve muy bien lo que somos: pequeños hombres haciendo preguntas difíciles sobre nuestra pequeña existencia. Es un texto con un claro significado moral pero, en otro sentido, también es una historia irónica.

Y usted es muy irónico.
Si, lo intento.

Es difícil encontrar juntos la ironía y la religión o el humor y la filosofía. Tampoco es habitual su estilo, escribir de estos temas con humor.
Empleo el humor porque si no sería insoportable. Pensar en nuestra importancia es tan ridículo que tengo que usar el humor. Al reflejar la banalidad de mi propia existencia reflejo la de los demás.
Algunos asumen su existencia de forma modesta y otros se crecen mucho. Hombres ricos, políticos, incluso artistas, creen que son muy importantes, más importantes que un árbol, y no es así. 

Editores y premios

¿Cómo es su relación con sus editores?
Tengo varios editores. No me he quedado sólo con uno porque creo que diferentes libros requieren diferentes editores. Tengo la sensación de que este editor es el mejor para este libro, y suelo estar ,contento con la decisión.

¿Trabajó con Hermann Schuz?
Sí. Fue mi primer editor. Hay una forma de pensar en Peter Hammer que entonces consideré que iría bien para mis libros. Publiqué muchos libros en esta editorial. Pero en determinado momento no avancé más. Tenía la sensación de que debía probar con otros editores; así que busqué alguien que entendiera mejor mi sentido del humor.
A veces con Hermann Schulz fue difícil, a veces fue fácil. No protesto, es un buen editor, es una buena editorial y hacen un buen trabajo. He hecho unos calendarios para ellos, quizás algún día repita con los libros, ya veremos… No quiero sentirme muy presionado, me gusta saber que puedo decidir no hacer un libro en los próximos dos años o que no quiero hacer libros para niños ahora, sino otras cosas. Con ellos me siento bien.

Con usted sucede algo muy interesante: sus libros son poco concesivos, difíciles, originales y, sin embargo, ha sido reconocido tanto con premios, como el Andersen, como por la impronta que ha marcado a jóvenes ilustradores. No es habitual que esto suceda.
Si, es verdad. Quizás se deba a algo que ha sido apuntado por algún crítico: lo que digo es original, son cosas que vienen de mi vida. Realmente mis historias tienen que ver con mi pensamiento y no con llegarle a un segmento de lectores especifico.
No pienso en el mercado. Los editores a veces tienen discusiones del tipo: este libro es para niños de tres años?  de seis años? A mi me importa un comino, creo que niños de cualquier edad podrán encontrar algo en el libro… quizás… o quizás no…

Qué ha significado para usted ganar el premio Andersen?
Puf! No lo sé. Todo el mundo dice que es un honor. Vale, es un honor. Pero si una persona le da un premio a otra, uno siempre debe preguntarse cómo se ha llegado a esta elección: qué asuntos políticos habrán mediado, quién lo otorga, cuál es el perfil de los miembros del jurado y si ellos son de verdad los más apropiados para juzgar lo que se hace.
Con un premio nunca se sabe, así que no significan mucho para mi. Para mi es más gratificante cuando siento que mis libros circulan y que la gente los lee. Que lleguen a los niños y los adultos, eso es lo que me parece más importante.
Está muy bien ganar el Andersen, claro, es un horror. Somos los únicos animales de la tierra que nos damos premios. Lo dije en mi discurso. Ningún conejo le dará a otro conejo un premio por saltar más alto. Los humanos nos damos premios los unos a los otros para enseñar a los demás lo importante que somos. Es algo muy nuestro, pero no son tan importantes. Es más importante aquello que hacemos. Será bueno no darle los premios a hombres mayores que ya son famosos. Los premios deberán darse a los jóvenes, para motivarlos.

Empezar

¿Cuál es su consejo para un ilustrador de libros para niños que esté empezando?
Que no empiecen demasiado pronto, que esperen. Tienen que ser maduros, lo cual no es tan fácil. Tener el asentamiento del adulto. Ser un niño tampoco es tan fácil. Ellos ven el mundo como es, ellos lo entienden como nosotros también lo entendemos, es decir, no mucho. Todos entendemos algunos datos, claro. Pero no sabemos por qué estarnos aquí, no lo tenemos claro y quizás nunca lo tengamos. Para tomar conciencia de cuánto nos parecemos al niño, para pensar que el niño no vive en un mundo de algodón rodeado de ositos todo el rato, hace falta crecer.

Porqué su interés por el libro álbum como medio para expresarse?
Porque tengo la sensación de que puedo hacer algo en este campo. Creo que con el libro álbum puedo usar un lenguaje humorístico, irónico, será, cambiante… que me da libertad en lo que digo. Es muy bueno hacer libros para niños que no sólo sean para los niños. También pueden ser para padres, como habíamos dicho. También pueden estimular el diálogo. Cuando hice con Werner Holzwarth El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza, que hoy en día se considera un libro para niños, nadie consideraba oportuno publicarlo y no les parecía apto para los pequeños. Su éxito a sido retardado.

Hay maestros que consideran que El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza era un libro que enseña la venganza a los niños.
Bah! Tienes que ser un maestro para, después de mirar todo ese catálogo de cacas, concluir que el mensaje del libro es la venganza…

Es muy difícil llevar la filosofía a los niños y admiro mucho su trabajo. Pero lo que me parece más dificil de todo es ser tierno. Y usted es realmente bueno en esto.
Simplemente que me gustan las .criaturas. Los niños, pero también los adultos, los animales… Tengo hijos. Tengo sentimientos. Tengo interés por lo que está detrás de la fachada de la.gente. No puedo odiar a la gente adulta porque los veo de niños. Incluso el ser más extraño ha.sido niño. Lo hacía en mi infancia con mis profesores cuando iban en contra de mí, los imaginaba de niños y podía entenderlos mejor, con sus problemas y sus reacciones injustas.

Se nos acaba el tiempo. Por favor recomiéndenos un libro.
Abecedario de la escritora danesa Inger Christensen. Es un poema-muy largo donde hace una lista de todo lo que hay en la Tierra. Tenemos la sensación de un milagro, de la maravilla.

Gustavo Puerta Leisse

 

El reto de una tradución. De la A a la Z

Educación y Biblioteca
Año 19-N162 noviembre/diciembre 07

En pocas oportunidades tiene la palabra el traductor. Muestra de su talento es la invisibilidad y, bien sea por este motivo, por el más mundano desconocimiento o por la ingratitud, lo cierto es que no solemos reparar en este creativo oficio que exige inventiva, inteligencia y minuciosidad. Adentrémonos en una experiencia que refleja la complejidad y la genialidad de hacer pasar de un lugar a otro.

Aceptamos el encargo de Barbara Fiore Editora para la traducción de El nuevo libro del abecedario, de Karl-Philipp Moritz con ilustraciones de Wolf Erlbruch, a sabiendas que se trataba de una de esas famosas «traducciones imposibles» que los traductores soñamos y tememos a partes casi iguales. Los encargos de ese tipo escasean y suponen un hermoso reto por cuanto permiten indagar en la naturaleza de la derrota anunciada y, en el peor de los casos, dibujan la perspectiva de una derrota heroica, la bella derrota de los osados. De hecho, y si es cierto que tal como suele decirse, la traducción es imposible, esta era una traducción más imposible que la mayoría.

Bastó echarle un vistazo al texto original para calibrar finalmente la verdadera magnitud del encargo. El texto presentaba, ciertamente, muchas dificultades formales, algunas más obvias que otras: la más evidente era sin duda que se trataba de un abecedario y que, por lo tanto, debíamos someternos al orden impuesto por la progresión alfabética. Además, el hecho de que las ilustraciones de Erlbruch incluyeran también la letra a las que se referían eliminaba la posibilidad de cambiar el orden, opción que consideramos inicialmente, pero que rechazamos inmediatamente al constatar que la progresión alfabética iba acompañada también por una progresión conceptual y filosófica, y que la alteración del orden habría afectado también la simbiosis entre texto e ilustración que Erlbruch consigue pese a trabajar sobre un texto muy anterior a él.

Con todo, y aunque las dificultades formales y conceptuales de la obra pudieran parecernos al principio un escollo poco menos que insalvable, lo cierto es que poco a poco fueron alentando nuestro entusiasmo. Si bien era cierto que la información gráfica, no verbal, que aportaban las imágenes de Erlbruch iba a condicionar y acotar aún más el nuevo texto, no lo era menos que ésta ofrecía numerosas sugerencias de las que podíamos extraer soluciones alternativas.

Después de asumir el valor formal del original, evaluamos las distintas partes que lo componían para determinar cual sería el elemento vertebrador de la traducción. Hay que tener en cuenta que la obra está formada por dos partes distintas desde un punto de vista meramente textual: por un lado un texto en prosa, más extenso, y, por el otro, unos versos que funcionan de forma independiente y que entrañaron la verdadera complejidad de la traducción, no tanto por la métrica y la rima, como porque contenían las palabras cuyas iniciales eran la referencia de la letra tratada en cada ocasión.

En realidad, la traducción del texto en prosa no supuso mayores dificultades y apenas hubo que aplicarle las adaptaciones a las que obligaba la aparición de los versos o de fragmentos de éstos. Una vez dimos por buena la versión castellana de los versos, nos limitamos a sustituir las frases originales por las respectivas referencias a nuestra propia traducción.

Fueron desde luego los versos el verdadero caballo de batalla de nuestra tarea. La sustitución de las palabras cuyas iniciales formaban el abecedario era una concesión inevitable, el primer paso necesario hacia la derrota segura. De otro modo era imposible. Asumido eso, se trataba de alejarse lo menos posible del concepto original, de encontrar la anhelada inicial en sus epítetos más evidentes o sus modificadores más relevantes o, en última instancia, de acudir a cambios morfológicos o a breves paráfrasis. Se trataba, en definitiva, de vincular al máximo la palabra con la inicial resaltada a la palabra original, que en la medida de lo posible debería aparecer también.

Gestar la traducción resultó ser un proceso sumamente laborioso: la resolución de los versos no sólo consistió en buscar en cada momento la palabra clave adecuada para mantener el juego de las iniciales; las restricciones eran tales que, una vez hallada una solución viable, debíamos valorar las posibilidades de combinatoria que nos ofrecía en torno a la forma y el fondo de cada verso en cuestión: como ya hemos mencionado, estábamos también sujetos a la métrica y la rima.

Hay que señalar que ese factor condicionó nuestra tarea hasta tal punto que, a medida que resolvíamos los casos, nos veíamos obligados a replantearnos todo lo traducido hasta aquél momento. Esta labor, que puede parecer un tanto redundante, nos obligaba a reconsiderar ante cualquier cambio cuáles eran los referentes, los versos más cercanos al original, los que marcaban la pauta.

Inevitablemente, el criterio cambiaba a menudo, siempre en pos de mantener el máximo nivel de proximidad con el original, pero a la vez para equilibrar este objetivo con el de conseguir una traducción compacta, coherente, que se sostuviera. Era necesario de vez en cuando releer todo lo elaborado hasta el momento con una actitud renovada, como el pintor que se aleja de su lienzo más allá del alcance de su pincel para obtener la distancia del futuro observador y poder apreciar mejor el resultado antes de retomar su tarea.

Juzgará mejor el lector si le presentamos algunos ejemplos del trabajo realizado sobre los versos originales de Philipp Moritz: la coincidencia de las iniciales en las lenguas de partida y de destino se produjo tan sólo en cuatro casos (C, F, G y R) de los veintiséis (veinticinco letras y una página adicional) que forman el conjunto del libro. Es decir, que en sólo cuatro casos la palabra traducida compartía inicial con ambos idiomas, lo que permitía la traducción directa y facilitaba enormemente la tarea.

Kilómetros de tinta serían necesarios para resolver el texto. Tradujimos los versos más simples para animarnos a afrontar lo que nos esperaba en el resto de páginas.

Los demás casos exigieron, efectivamente, recurrir a diversas argucias, desde la fontanería casera y la metafísica de los tubos al malabarismo circense y el ilusionismo verbívoro, para que el resultado final mantuviera las características formales de la edición original sin perder las conceptuales por el camino.

Más: sólo en una ocasión (L) pudimos recurrir a la sinonimia, que constituía quizás la solución más inmediata, otra a la sinécdoque (Y) y una a la adopción de otra de las palabras existentes en el original (A). Es decir, que la traducción casi literal funcionaba porque el verso original contenía un epíteto que modificaba al sustantivo cuya inicial estaba resaltada, y nuestro trabajo consistía simplemente en desplazar el foco del lector. Las palabras del original se mantenían, pues, también en este caso y la pérdida era mínima.
No es de extrañar que esas estructuras que requerían una actuación menor fueran las que, a medida que iban surgiendo, vertebraban la traducción y marcaban la pauta en cuanto a los criterios que rigieron el resto del trabajo. Sin embargo, posteriormente nos vimos obligados a revisar algunos de estos referentes, puesto que las restricciones eran tantas que algunos de los versos que presentaban una solución a priori tan sencilla tuvieron que sacrificar la pureza de su estructura en favor de la métrica. Esto fue así porque los casos más complejos, una vez resueltos, no ofrecían siempre un margen de maniobra suficiente para adaptarlos en cuanto a ritmo y rima.

Obcecarse en mantener una opción concreta era inútil, puesto que no podíamos acabar de afinar la métrica hasta tener todos los versos resueltos. Una buena resolución puntual era un pequeño éxito, pero nos habíamos propuesto que el resultado global era la meta, por lo que hasta el último momento todo quedaba en tela de juicio, incluso la que nos pudiera parecer la mejor de las opciones.

Por esa razón, porque el ajuste tuvo que realizarse de forma global y sabíamos que tendríamos que revisar incluso los versos más sencillos, las páginas de esbozos se llenaban con todas las opciones que nos venían a la cabeza. Más adelante podrían resultarnos útiles. 

Quitando los casos mencionados, el resto se resolvió mediante una concienzuda adaptación basada en los conceptos expresados en el original, en la ilustración, o bien en ambos a la vez. Estos casos, que constituyen la mayoría del total de 26 que forman la obra, se consiguieron a partir de la adición de adjetivos relevantes, preferentemente epítetos que destacaran características intrínsecas de la palabra en cuestión, o bien mediante adaptaciones más libres. En cualquier caso, el trabajo de revisión y autocrítica era constante para evitar que el resultado final se alejase del original.

Recurrir a otras palabras significaba tan sólo una manera de sortear el obstáculo, pero teníamos claro que el objetivo era llegar al mismo lugar. Siguiendo con la metáfora, hubo ocasiones en las que el camino se hizo más largo que en otras, y muchas veces tuvimos la sensación de habernos perdido.

Solamente en un caso decidimos recurrir a la licencia ortográfica (X). El nombre de Xerxes tiene su equivalente castellano, Jerjes; aún así, la escasa prolijidad de la letra X en el diccionario español limitaba enormemente las posibilidades de adaptar la frase en caso de traducir el nombre. Después de comprobar que la denominación del original también es reconocida en castellano, tomamos la decisión de mantenerla en favor de una mayor simplicidad del verso.

Tocaba nuestra labor a su fin, pero aún debíamos resolver el caso más extremo de la traducción: el de la W. Para su resolución fue necesaria una dosis extraordinaria de creatividad e inspiración que, como suele suceder, no se produjo hasta después de dedicarle muchas horas. De forma consciente fuimos posponiendo el problema que desde el principio intuíamos: casi no hay palabras en castellano que empiecen por esa letra, por lo que resultaría una coincidencia demasiado favorable que alguna de ellas se adaptara a nuestras necesidades.

Un solo obstáculo, el último. Pasamos varios días peleándonos con la frase, leyendo el original una y otra vez, ensayando posibles traducciones desde varios puntos de vista, hablando sobre ello, consultando diccionarios en busca de alguna palabra adecuada que estuviésemos obviando.

Veíamos con claridad que nos encontrábamos inmersos en la batalla que, sin concedernos la victoria final, determinaría el verdadero alcance de nuestra derrota relativa. La traducción había avanzado hasta entonces superando las expectativas iniciales, las horas dedicadas habían sido muchas, y pensamos que sería una lástima retroceder, bajar el listón y desestimar el valor de todos los hallazgos y juegos realizados hasta ese momento cuando estábamos ya tan cerca del final. La nota al pie de página era nuestro último recurso, pero no nos resignamos a ello.

«Wenn dieser Weltbau einst zerfällt», algo así como «Si esta concepción del mundo se desmorona algún día» ¿cómo adaptarlo e incluir una W? ¡Si pudiésemos cambiarlo de algún modo! pensábamos. Y ahí llegó la solución, en cierto modo metalingüística: debíamos cambiar nuestra visión del «mundo», en lugar de dejar que se desmoronase. Le dimos la vuelta al problema, nos aplicamos el mensaje. Una tipografía del tipo Times New Roman nos permitía cambiar literalmente la visión, el punto de vista con el que habíamos visto la palabra Mundo. Así pues, media vuelta: la o, simétrica, no ofrecía resistencia; la d se convertía en una p; la n pasaba a ser una u y viceversa. Finalmente se elevaban los caracteres y ahí estaba, la M pasaba a ser una W, ergo: opunW.

Xerxes, el rey todopoderoso derrotado por las fuerzas de la naturaleza, aguardaba en la página siguiente, observando con una mirada quien sabe si de complicidad la heroica derrota de los traductores a manos de su propia tarea. Esa palabra inexistente, ese Mundo visto de un modo distinto al que estamos acostumbrados, nos abrió las puertas a una frase que transmitía de forma impecable el concepto expresado en el original, reflejado en la ilustración de Erlbruch.

Y luego vino el resto, cuesta abajo teniendo en cuenta lo que habíamos superado hasta el momento. Los versos condensaban además la esencia de la obra, por lo que traducir la prosa restante fue como desarrollar lo que ya teníamos tan interiorizado. 

Zambullirse en la obra, absorberla y dejar que nos absorbiera, todo eso fue necesario para resolver una traducción tan compleja como gratificante.  El esfuerzo mereció la pena: quien desee cortar una rosa no debe temer las espinas.

Carles Andreu y Albert Vitó

 

Pralino

Diario de Jerez
15-01-2008

Segundo libro de esta pequeña y delicada colección por la que ha optado la editorial, como contrapunto de sus grandes y magníficos álbumes ilustrados. Y también en esta ocasión, la historia tiene algo que ver con las fechas navideñas, aunque sólo como telón de fondo, y en cualquier caso, es la historia de siempre y para siempre.
Estamos ante el reto de la educación de los padres a los hijos, de la reflexión sobre el tiempo que se les dedica y de cómo hacer que se vayan acercando a comprender l vida sin tener que alejarse de la fantasía, es más: cultivando la imaginación. Y para ello nada mejor que un padre que se lleva mucho tiempo lejos de casa, aproveche una oportunidad para inventar y contar una historia a su hijo con la que poner en claro los sentimientos, muchas veces confusos por eses ausencias.
En esa historia inventada ( y para la que habríamos querido más de las deliciosas ilustraciones de Sowa) vamos atener “la hora mágica de los juguetes” ( esa en la que hablan y se mueven) pero interactuando verosímilmente.

José García Oliva

 

Ara que ja ve Nadal

Diari AVUÍ 20/12/2007

Hi ha dos llibres. petits i exquisits en la seva concepció com a llibre objecte. que vaig descobrir a la vegada. De fet pensava que només era un quan a sota vaig trobar l’altre. Iguals. però diferents, fan una bella parella. I seria massa fàcil dir que les semblances són de mida, color o il-lustracions per formar part d’una mateixa sèrie o col·lecció (tot i que això és del tol cert). No. Hi ha alguna cosa més. Alguna cosa màgica que els uneix i els embolcalla situant-los en un espai temps molt concret i. malauradament, força desvirtuat en els temps que corren: la nit de Nadal.

Pralino és un petit robot quevol ser el regal perfecte concebut per complaure les dues bandes: el que el farà i el que el rebrà.

La Simonetta és la nina, que una nit de Nadal el Pare Noel no aconseguia recordar qui havia demanada, però que s’espera pacientment a ser entregada a qui realment l’espera.

Les dues històries volen recuperar aquella màgia perduda, però tanmateix eterna, del Nadal.

Cal llegir-los quan toca, perquè no hi ha res més trist que llegir contes de Nadal quan ja ha arribat a la seva fi, quan ja s’han acabat les vacances. Podeu escollir entre fer una lectura solitària en una bona butaca i amb llum d’espelmes o bé amb veu alta i clara per fer d’un conte el millor regal per compartir en la nit màgica de Nadal.

Il·lustracions de ’Pralino‘ i ’L’Inesperat regal del Pare Noel‘, de Michael Sowa

 

Un millón de mariposas

Revista peonza
Diciembre 2007

Como reza la contraportada, esta es una historia sobre el crecimiento, la emancipación y el retorno al hogar. El hecho de que esté protagonizada por elefantes le da más fuerza, si cabe, al relato produciéndose sí un cierto alejamiento de la acción que permite una mayor perspectiva para comprender lo que trata de contar este bello álbum. Y digo bello porque así son sus ilustraciones, especialmente las mariposas que inundan ciertas páginas (¿serán de verdad un millón?), pero también por leer la representación metafórica del deseo y el deber de escapar del nido, de encontrar el alama gemela, alguien con quien emprender la nueva vida que amenace ligera y coloreada como las mariposas.

Roser Ros

 

El inesperado regalo de papa Noel

Diario de jerez
18-12-07

Nos sorprende gratamente que nuestra querida editorial (por vecina, por calidad y por nacimiento de la misma, además de quines están detrás) se embarque en un nuevo proyecto con esta “colección miniar”: un formato más pequeño del álbum al que nos tienen acostumbrados, tamaño bolsillo, con más texto que superficie para las imágenes aunque, eso si, con la misma exquisitez que sus anteriores productos.
Para empezar este fantástico libro de dos lecturas perfectas: por un lado lo pueden tomar como un cuento navideño lo más pequeños, con una lectura asequible, un texto moderno y con algunas reflexiones incluidas que no van a pasar desapercibidas. Por otro lado, una lectura joven y adulta en la que encontramos un texto de fino humor, con toques irónicos y reivindicativos, comprometido pero nada panfletario. Y junto a estas lecturas unas magníficas ilustraciones que igual que nos valen para escenificar lo narrado en el cuento infantil como para subrayar lo osado, incluso mordaz, de la lectura madura del mismo texto.

 

Entrevista a Shaun Tan

ABCD
Semana del 1 al 7 de diciembre.

Shau Tan nació en Australia en 1974. Es un ilustrador notable, que maneja como pocos el lenguaje visual; sus trazos trasmiten emociones y sentimientos a través de su gran calidad artística. Estimulado desde niño por las lecturas de su madre antes de ir dormir, hoy trabaja como ilustrador freelance, además de pintar y colaborar en cien y teatro.

¿Como comenzó con los “libros ilustrados para lectores adultos”?
Empecé ilustrando libros de ciencia ficción y fantasía para adultos; con lo cual cuando me ofrecieron trabajar para un autor muy conocido aquí en Australia, Gary Crew, fue una transición bastante fácil. El libro se llamaba The Viewer y trataba de un niño que descubre una máquina siniestra, que revela varios horrores y desastres de la historia. Es decir, se trata de un relato de horror/ciencia ficción, dirigido a lectores jóvenes a partir de 10 años, y no a niños pequeños por supuesto.

¿Considera que es difícil para el público mayoritario leer y entender este tipo de libros, debido al prejuicio de que los dibujos e ilustraciones son para niños?
Si, aunque eso varía de cultura en cultura. En lugares como Francia o Japón, parece que la literatura ilustrada no es vista como algo exclusiva para los niños, mientras que en Australia suele existir esa suposición. Realmente, sólo tiene que ver con la tradición y las convenciones: la mayoría de los libros ilustrados son para niños, un 99 por ciento o más. Sin embargo, creo que esto está cambiando, especialmente con el interés masivo por la “novela gráfica”, que yo veo como otro término para “libro ilustrado”, que se vuelve popular y además es anunciada por las editoriales como algo diferente de la literatura juvenil.Y, de todos modos, una vez que los lectores comienzan a mirar en detalle un libro ilustrado, suele resultar obvio qué nivel de sofisticación o metáfora puede llegar a tener. Varía de lector a lector: algunos pueden no verlo en absoluto. Los libros ilustrados pueden ser casi un test para comprobar lo cuidadosas que son las personas como lectores.

Sus libros se venden en muchos países diferentes. ¿Como se imagina a sus lectores?
Es una muy buena pregunta. Realmente, no pienso en ello. Pero cuando lo hago los veo como personas que probablemente sean muy similares a mí mismo, con un buen sentido del humor, además de estar interesadas en los sueños y el surrealismo. Con frecuencia imagino que a las personas a las que les gustan mis libros les gusta también dibujar o tienen algún interés en ello.

Su libro Emigrantes se refiere a un tema que se produce nuevamente en neutros días, en un sentido inverso: la inmigración desde América del Sur y África hacia Europa. Se ha sentido influido por estos hechos recientes para la realización del libro?
La historia reciente no tuvo tanta influencia en mi idea del libro como la del pasado. Es decir, Emigrantes se inspira en la experiencia de la inmigración del siglo XIX y principios del XX. Al comienzo, mi principal punto de referencia fue la influencia de los inmigrantes europeos en Australia en los años 50 y 60. Probablemente estoy más interesado en el pasad que en el presente, ya que como artista hay que tomar una cierta “distancia” del tema, para poder apartarse de él y reflejarlo. Con una experiencia más contemporánea, suele dudar de cómo leerla, ya que aún está sucediendo. De todos modos, la historia tampoco es diferente del presente, los seres humanos son los mismos, con los mismos problemas, así que sigue sendo relevante. Creo que Emigrantes capturar sólo algunos aspectos de la inmigración, pero permite al lector generalizar y aplicar sus principios a cosas que están sucediendo a nuestro alrededor en la actualidad.

Usted también es pintor.¿En qué se parece o diferencia esta experiencia de la de ilustrar libros?
Esta es otra pregunta muy interesante, y sobre todo la que tampoco pienso mucho. La diferencia principal entre las dos es que mis pinturas suelen ser sobre cosas que veo todo los días y conozco bien, mi familia y mis amigos, mi patio trasero, el desierto australiano, y mis libros son acerca de cosas que no conozco para nada; cómo es ser un inmigrante, por ejemplo, o animales extraños y mundos que no existen. La experiencia de pintar alimenta el trabajo de los libros, en realidad todo mi trabajo proviene de una observación directa de la vida diaria, y uso esto como un conjunto de herramientas para construir un mundo imaginario. No creo que pudiese producir un buen libro trabajando sólo desde mi cabeza, o sin la experiencia de pintar sobre la vida.

Algunas de sus películas favoritas son “La guerra de las galaxias” y “ Cristal oscuro”. ¿Algún filme más reciente le ha gustado tanto como ellas?
Sí, especialmente esas películas que crean un universo que parece estar ubicado en un mundo alternativo, o en un pasado diferente. Por ejemplo, Brazil de Ferry Giliam, que tuvo una gran influencia en mi libro La cosa perdida, o Bienvenidos a Belleville, debido a su comunicación visual sin diálogo y a sus magnificas ilustraciones. En término de estilo, me atraen las películas que evitan los efectos especiales sofisticados a favor de otros más simples, soluciones teatrales como las de trabajo de Michel Gondry, por ejemplo ¡Olvídate de mi!, o el manejo de marionetas que vemos en El Laberinto del Fauno. Sin embargo, creo que hay una escasez de buenas creaciones originales de mundos fantásticos en las películas, comparado con algo como las novelas graficas, donde quizas haya mas libertad logística: no hay que lidiar con tanta gente y con tanto dinero.

¿Tiene alguna exposición planeada en el futuro?
Hay una en la Galería de Arte de Vancouver en mayo de 2008, donde contribuiré con algunos de mis trabajos para una exhibición sobre novelas graficas, animación, juegos y animación. La muestra se llama Krazy! Y los comisarios son Art Spiegalman y Seth. Tambén es probable que exponga trabajos en la Feria del Libro de Bolonia, un libro en una feria de libro de Tapei, posiblemente también en Argentina y en Japón, además de varios sitios en Autralia.

Gabriela Pedranti

 

El nuevo libro del abecedario

Bloc
revista internacional de arte y literatura infantil
0-07

Desde hace en 1658 Comenius publicara el Orbis Sensalium Pictus, muchos otros libros siguieron sus pasos atraídos por su difusión, por sus numerosas y rápidas traducciones y por su impato en la didáctica: un libro ilustrado contando, en dos idiomas (alemán y latín), “todo” lo que había en el mundo en aquella época ( que considerasen de interés infantil), con imágenes, con pequeñas frases o palabras en formas de vocabulario.
En una corriente parecida se instala El nuevo libro del abecedario, con autor amante de los abecés y una época, segunda mitad del XVIII, en la pensar en un niño es pensar en un educando, y por todo ello un compromiso formativo preside el planteamiento de este libro.
La edición que comentamos aquí es el resultado de que Barbara Fiore Editora se traiga el original, publicado en Munich por Antje Kunstmann, atraída por la obra plástica resultante y por un texto que, a pesar del tiempo, mantiene una vigencia absoluta.

En un apéndice muy completo del libro, encontramos una interesante reseña biográfica, así como detallamos aspectos del pensamientos del escritor, en buena medida a través de su alter ego Antón Reiser, personaje de su novela del mismo título, para quien” el abecedario es la llave que abre las puertas del mundo”.
Su pasión pedagógica aparece en esta novela y en muchas publicaciones de todo tipo y temática.
El nuevo libro del abecedario es una confirmación de este sentir y su estructura, su planteamiento y la composición gráfica resultante tras la actuación de la ilustración, lo mantienen completamente vigente: ideas muy sencillas, mensajes muy claros, una prosa con una fuerte carga lírica, un reto a la imaginación, una propuesta, a la vez, provocadora.
Al abrir el libro por cualquier lugar, nos encontramos que la doble página está compuesta de la siguiente manera: la página (izquierda) está dividida en dos columnas
( prácticamente por la mitad), siendo la de la izquierda la que, sobre un fondo de color verde, lleva el texto, mientras la columna de la derecha se hace un todo con la página impar donde la ilustración (iniciada en esa columna derecha) continúa. Además hay un reglón de texto bajo cada página impar. Además hay un reglón de texto bajo cada página impar. Es donde aparece una palabra que empieza por la letra del abecedario correspondiente , destacada con rojo del resto de letras negras. Pero además, estos reglones, página a página, riman formando pareados. Y aquí es donde hay que elogiar la labor denla traducción que mantiene la misma tónica y riza el rizo para solucionar el problema de la W(una M que se ha girado y queda al revés).
Pero si la composición es magnifica y los textos son desde deliciosos excelentes, el remate lo pone Wolf Erlbruch con una creación en la que presenta una armoniosa amalgama de técnicas plásticas en diseños y materiales, que aglutina como resumen en las páginas correspondiente a la letra P y que llevan por comentario “Lujo y exceso”. Tal vez el flamante ganador del Premio Andersen de Ilustración se hace su propio homenaje.

Pepe García Oliva

 

Pralino

CLIJ
año 20 -Número 210
Diciembre 2007

Es Navidad. Un padre busca la complicidad con su hijo y, también, el perdón por viajar tanto y tenerlo algo abandonado a través de un extraño, mágico y divertido cuento que gira en torno a la idea de lo que es o debe ser un regalo. “ En un regalo se encuentran dos personas, y si el regalo es bueno se produce una comunión entre sus almas, porque una ha sabido percibir lo que haría feliz a la otra”, se lee en un momento del relato. Una definición hermosa y bien desarrollada a lo largo y ancho de este “cuento dentro del cuento” en el que los protagonistas- padre e hijo- son los mismos. Pero además hay un robot “ reciclado”, con la cabeza y el cuerpo hechos a base de una caja de bombones y otra de detergente, que el niño, Arthur, quiere regalar a su padre. Un robot que habla muy raro -utilizando las palabras, las frases sobre los ingredientes de los bombones o las instrucciones sobre el detergente impresas en las cajas en varias lenguas- y que antes de ser regalado al padre, vive una aventura con otros juguetes de Arthur.
Una historia ideal para estas fiestas, imaginativas, sensible y mágica, muy bien apoyada en las ilustraciones de Michael Sowa, atento a todos los matices del relato, y capaz de captar los momentos cumbre de la narración y ofrecerlos en unas delicadas composiciones. Un librito que inaugura una nueva colección de Barbara Fiore Editora, de textos ilustrados de pequeños formatos. 

 

Un millón de mariposas

Diario de Jerez
4-12-07

¡Cuántas veces nos hemos encontrado con la comparación de estar enamorado con el hecho de sentir “mariposas” en el estómago! Hace poco traíamos las bolboretas de Docampos-Cobas. Pero a diferencia de estas ultimas y de la mayoría de las veces, estamos ante unas mariposas nada metafóricas en la gran metáfora que es todo el libro como en tantas ocasiones, el mundo de los animales es utilizado para hablarnos de sentimientos y actitudes humanas. Llama la atención que en la redacción del texto de Vendel aparecen los animales con los que el protagonistas habla pero sin describirlo a el ¿qué animal sería?
Cneut opta por presentarnos nada menos que a un elefantito que podría resultar, al menos, muy voluminoso y poco colorido respecto a cuántos va a encontrarse y a la mariposas que van a ir acompañándolo.  Sin embargo, no hay peso, no hay grises, no hay arrugas que disminuyan un ápice el ritmo de este viaje iniciático, la riqueza de los colores, los vaporosos de las mariposas sobrevolando las páginas, la búsqueda del amor y su encuentro.

José García Oliva

 

Un millón de maripoas

ALIN

Multicolor fábula sobre la capacidad de amar y sobre el universal viaje iniciático hacia el interior de los sentimientos y la emancipación.
Nelius, nuestro elefante protagonista, en plena noche descubrió como cientos de mariposas volaban alrededor de su cabeza; asustado ante su significado, a la mañana siguiente consultó a sus padres a qué se debía aquella alucinógena visión; estos comprendieron que había llegado el momento de que Nelius emprendiera su particular odisea en búsqueda de respuestas; ¿Las encontrará?
Texto lírico y poético; metafórico y reflexivo sobre el aprendizaje, el descubrimiento de los más íntimos sentimientos del ser humano, el crecimiento personal y, en definitiva, sobre la aparición del amor.
Mediante una ilustración luminosa, acorde con lo que se nos va narrando y, en absoluto, reveladora, sino llena de color y singular emoción, la historia, en clave de fábula, mantiene la tensión narrativa y visual hasta el final, con una peculiar eclosión emocional y revelación sentimental; si no las has sentido, ¡búscalas!

 

El viaje de Olek

Diario de Jerez
27-11-07

Un cuento popular, en esta ocasión ruso, versionado y escrito para llegar a todos. Viene de la mano de un renombrado escritor belga, del que ya esta editorial publicara La creación. Es El viaje de Olekhttp://barbara-fiore.com/index.php/libros-archivos/el-viaje-de-olek/ una de esas historias que tiene gran sonoridad por las repeticiones de frases y del ritmo en sí que nos marca las distintas paradas y actuaciones del protagonista en sus andanzas que terminan conformando un viaje iniciático para llegar hasta el amor después de haber ido sembrando el bien con pequeñas acciones y con la definitiva: la mismísima lucha contra el bien y el mal.
Wolf Erlbruch ha contado con una maqueta que presenta en las páginas enfrentadas una completa ilustración y la otra dividida en dos mitades verticales: una para el texto y la otra para queda para una ilustración menos figurativas más conceptual. Si bien el texto separa ambas ilustraciones, en las tres páginas de la batalla con el diablo el texto queda en el extremo y así se amplía la superficie ilustrada dándole más intensidad a la secuencia. Un libro impresionante del que interesa contar más cosas.

José García Oliva

 

Novela gráfica sobre el jazz

Bienevenidos a la fiesta

La fuga, del canadiense Pascal Blanchet es una novela gráfica casi sin texto, compuesta con ilustraciones a doble página inspiradas en el cartelismo y el grafismo publicitario de los años treinta y cuarenta. Las sucesivas imágenes, todas en rojo y marrón, muestran los recuerdos de un hombre: su juventud, su afición por el jazz, su noviazgo, su trabajo como pianista, su ancianidad. Hay acierto en la correspondencia que se da entre las ilustraciones, desproporcionadas y elásticas, y el ritmo propio del jazz; así como en el modo sintético y contenido en que se transmiten ambientes y emociones. Supongo que no todos los lectores conectarán con este mundo tan particular y con el modo tan estilizado en que se presenta. En cualquier caso el libro pide un tiempo de lectura pausado y, seguramente, sea una buena idea escuchar al mismo tiempo las canciones de la época que se sugieren al final (si uno las tiene a su alcance...).

Y una cuestión de diseño. Yo valoro positivamente la coherencia del autor de pedir que su libro vaya en un tipo de papel pulposo y de color crudo que recuerde las viejas fundas de papel de los discos de jazz de 78 rpm, pero lo cierto es que tal decisión va en detrimento del atractivo del libro, no creo que le aporte algo verdaderamente significativo y, a estas alturas, quienes podrían sentir la evocación que se busca no leerán un libro como éste, salvo excepciones excepcionalísimas. En cualquier caso reitero que, para mí, tal elección merece un aplauso, más aún cuando ya se ve que no está guiada por motivos comerciales.

Luis Daniel González

 

Pralino

Minuto Digital Libros
15 de Noviembre

Nos es la primera vez que recomendamos una obra de la editora Barbara Fiore, el motivo es sencillo, su calidad en la edición y su acertada selección de obras es una garantía de éxito.

Pralino es un relato infantil dotado de esa sencillez que hace a los textos mágicos. A vueltas con la soledad de las jóvenes generaciones, Axel Hacke sabe construir un breve pero intenso relato.

En su infantil soledad, debido a los continuos viajes de su padre y a las numerosas ocupaciones de su madre, Arthur decide construir un robot para regalar a su padre. Durante su construcción y en su posterior programación el nuevo regalo nos permitirá reflexionar sobre el aburrimiento y el tedio al que están sometidos nuestros niños. Después de su lectura, Pralino se convertirá en un entrañable amigo de nuestros hijos.

Pérez- Roldán

 

Un millón de mariposas

CLIJ
Noviembre 2007
Número 209

El conocido escritor neerlandés, Edward van de Vendel, ha dado con un atractivo simbolismo para explicar a los niños la aventura de crecer, de emanciparse de los padres y comenzar un nuevo camino en el que hay sorpresas, como el amor. Y este elemento simbólico, esta metáfora visual son las mariposas. Nelius, el elefantino, ve una noche “millones” de mariposas revolteando sobre su cabeza; los padres saben que ha llegado el momento de decir adiós a Nelius, de que inicie su viaje solo…En el trayecto encontrará a muchos animales que han vivido esa experiencia y le animarán a seguir sin miedo, saboreando cada instante. Cuando encuentre a la “chica”, la sensación de Nelius será que se ha tragado las mariposas, que ahora “revoltean” en su estómago. Esta si, una metáfora más conocida del enamoramiento.
La hermosa historia se convierte en un espectáculo multicolor de la mano de Cneut, capaz de dibujar estos “millones” de mariposas, todas distintas. Y diferentes, cambiantes son también las escenas; unas abigarradas, otras con pocos elementos , en función de las necesidades de la narración. De nuevo nos impresiona la capacidad de este ilustrador para crear personajes y atmósferas, enriqueciendo el texto, en vez que empequeñecerlo. Hay una página doble repleta de animales humanizados que rodean a Nelius, que es un portento del detalle; un arca de Noé con su viajeros vestidos primorosamente. Una maravilla que generará en los lectores muchas preguntas. 

 

La fuga

El Cultural
13 de Noviembre 2007

En la imagen visual hay una especial tensión entre la inmediatez de nuestra percepción, la fugacidad con que remplazamos una imagen por otra y la persistencia e impacto que tienen en nosotros algunas representaciones. Estos rasgos nos llevan a contemplarla de un modo contradictorio y al mismo tiempo calificarla de ilusoria, fácil, superficial o perjudicial. En muchos aspectos la imagen visual y la musical comparten rasgos comunes. Desde su misma estructura La fuga, del joven artista francés Pascal Blanchet (1980), desarrolla paralelismos entre un lenguaje y otro.

Libro sonoro. Libro sin palabras. Una frase musical articula una pieza que se despliega a tres tintas por la vida de un músico que en un ritmo apresurado y conciso fluye ante nuestros ojos y oídos. Conjuga distintos tempos, la improvisación y la precisión, los solos y la articulación rítmica en una obra que carece de un destinatario específico, abunda en las relecturas posibles y mueve a su antojo nuestra emotividad. Obra para cualquier edad que posibilita muy variadas audiciones.

Gustavo Puerta Leisse

 

Mención acierto editorial

El Banco del Libro
Los mejores libros para niños y jóvenes 2007

El abecedario es uno de esos géneros expuestos a la relectura creativa de los autores contemporáneos, después de haber sido severamente cuestionado en el siglo XX como herramienta didáctica. Cuando creemos que ya no hay otra forma de apropiárselo y reinventarlo nos topamos con un extraño libro como éste, donde las 26 letras se convierten en la mejor excusa para descubrir los sentidos, vista, gusto, olfato y tacto, ya no sólo como temas sensibles sino filosóficos. Esta joya literaria es curiosa por su formato y su manera de invitar a reflexionar desde la poesía; también lo se porque fue originalmente concebida por su autor en 1790, mucho antes de que los abecedarios estuvieran entredicho, texto que ha sido magistralmente actualizado y reelaborado por su ilustrador.

Brenda Bellorín

 

La fuga

13 millones de naves
Revista de comics

Les recomiendo que no caigan en mi error a la hora de leer esta obra magna. No se dejen llevar por el impulso y la avidez que provoca su preciosa portada y no se apresuren a devorarlo. Les propongo que empiecen por ir a la última página y traten de recopilar cuantas canciones les sea posible del “tracklist” que ahí aparece. Una vez conseguido escojan una buena butaca, pongan el play y disfruten, porque lo que tienen entre manos no es moco de pavo. 

La Fuga es algo así como una biografía musical hecha tebeo; así dicho parece sencillo pero trasladar el ambiente de un musical al formato de historieta es una difícil hazaña. No sé muy bien como -y ahí está la gracia- pero Pascal Blanchet ha conseguido trasladar el ritmo, el desenfreno y el alegre trotar de las primeras Big Bands a través de unas increíbles ilustraciones.

Me vienen a la cabeza muchas cosas, las portadas de discos de jazz de Jim Flora, las ilustraciones de los carteles de las películas de Jacques Tati, los títulos de crédito de Saul Bass, el episodio del Rapsody in Blue de Gershiwn que salía en Fantasía, los carteles publicitarios de los años 30, por citar algunas. Si nadie me le hubiera dicho situaría a La Fuga y a su autor justo en el contexto al que pertenece su protagonista: Un pianista de jazz que vive en primera persona la primera gran guerra y que en la cruda soledad de sus últimos días recuerda tiempos pretéritos como única vía de escapatoria.

Por si fuera poco la edición está cuidada hasta el último detalle, el papel es como el de los viejos discos de 78 rpms y tan solo se han utilizado rojos y marrones para los dibujos. Por suerte la edición española ha respetado todos y cada uno de estos detalles, cosa que se agradece y mucho.

La estructura narrativa es brutal: hay ilustraciones que ocupan dos páginas enteras y en cambio en otras Blanchet se permite el lujo de dejar una de las dos páginas vacías. El relato es casi mudo con lo cual se subraya el tono musical de la obra. Muchos de los dibujos juegan con la perspectiva e incluso con la geometría; la ilustración del protagonista haciéndose un huevo frito es una auténtica obra maestra.

Estamos ante uno de esos tebeos que provocan aquello que Juanjo Saez llamaba El Sentimiento Místico. Cito textualmente parte de la definición de Juanjo Saéz para que quede más claro:"hay determinadas cosas que nos tocan una extraña fibra, que nos hacen vibrar, una curiosa sensación muy común pero inexplicable...”.

Fernando Sagaz

 

El pequeño 1 - Chispas y Cascabeles

Revista Lazarillo
año 2007- N 17

Poco queda por decir de estas dos publicaciones, traídas respectivamente desde 1962 y 1957 hasta el momento literario de 2006 a Chronicle Books, editorial de San Francisco, California, y a nuestro país por la versátil editorial Barbara Fiore. Poco por decir, pues según la página de esta editorial son ya ocho las reseñas de ambos libros aparecidas en revistas especializadas, sin contar con el artículo de Paula Carbonell sobre el ilustrador Paul Rand, en Primeras Noticias. Revista de Literatura, n 222, Barcelona:Fin ediciones, 2006, páginas 13 a 17.

De acuerdo en todas las los que se dedican a los dos álbumes, solo me gustaría resaltar la figura de la autora, a mi parecer oscurecida por la resonancia del poder creativo de su marido como diseñador gráfico. Si nos remitimos únicamente a lo que tenemos entre las manos, es decir a estos dos fabulosos libros, tenemos que admitir que su reedición es posible gracias a la vigencia de la historias que cuentan, que aun sin ser tan rompedoras como debieron resultar en su momento, siguen siendo una sorprendente muestra de buen humor y podrán motivar el desperece de las neuronas de nuestros pequeños, que con toda seguridad nos acosarán a preguntas durante su lectura. Paul Rand, además de lo que pudo suponer en su época, se puede considerar el padre de dibujantes como Tim Biskup o Gary Bareman y de cierta línea de dibujos animados, exageradamente geométricas y que priman el carácter plan del dibujo usado en este género, como Dexter, las Supernenas o South Park, pero los dibujos, por si solo, posiblemente no habrían encontrado una reedición.

Si, la reedición se debe o no al texto, es cierto que podemos contar con estas dos maravillas, no solo vigentes sino sorprendentes y hasta posiblemente generadoras de nuevos conceptos plásticos.

Alberto Urdiales Valiente

 

Greta la loca

Revista Lazarillo
Año 2007- n17

Perfecto libro para suscitar polémicas, si en el ámbito de la literatura infantil-juvenil la polémica fuera posible.

De todas formas, la discusión se deslizará por las escurridas vías de lo adecuado y no adecuado para niños y jóvenes y debemos recordar que la editorial no cataloga este álbum para ninguna franja de edad específica.

Desde aquí reconocemos no estar cualificados para especificar la edad de uso, y puesto que lo consideraremos un álbum indispensable en cualquier biblioteca, sugerimos le lectura previa antes de su catalogación.

La recomendación de este libro llega, como en tantas ocasiones, desde la más sentimental de nuestras subjetividades. La consciente admiración por el libro surge por el solo ejercicio de su lectura. Por tanto, es posible que el análisis racional del álbum se manipule inconscientemente para dar apoyatura a esa admiración inicial tan subjetiva.

Desde luego, su lectura es obligado desde el momento que vemos la portado, manchurrón de color caput mortem, cabeza de muerto, que decíamos en bellas Artes, allá por los 60. Hasta viniendo de Barbara Fiore resultaba demasiado rompedor. Después, comenzaron los prejuicios: presentación de un personaje estridente, maleducado, agresivo…Seguro que la historia acabaría enseñando a los niños a asumir las diferencias; aparecería un protagonista cuya inocencia le incapacitase para percibir el mal y conseguiría reciclar al Greta-monstruo para un nuevo mundo de color mantequilla. Confieso que me estaba reconociendo en mi propia ira.

Pero al pasar las páginas se hace evidente que la historia no es infantil.

La agresividad de Greta pasa a convertirse en asesinato, su entorno en pesadilla obscena y su objetivo el satanismo. Greta es un cuento dramático, como los clásicos, pero sin hada que ayude a la redención. Es la historia de una consciente y brutal autodestrucción. El texto es unidireccional, sin pausas para descripciones, sin razonamientos; rápido, insistente y obsesivo. La imagen se va enturbiando hasta fundirse con el cuadro de P. Brueghel.

Al cerrar el libro se vuelve a respirar.

Alberto Urdiales Valiente

 

La fuga

ABCD
Las Artes y las Letras
ABC 816, Semana del 22 al 28 de Septiembre de 2007

Toda una vida en imágenes y pocas, poquísimas palabras. Esta nueva propuesta de Barbara Fiore nos emociona hasta lo más profundo a través de un músico que fue joven hace mucho años. Un personaje que sabe que siempre se vuelve al primer amor. En su caso son dos, aunque quizás inseparables: el piano y el jazz.

Las ilustraciones de Pascal Blanchet golpean en La fuga con su sinceridad, casi feroz: dibujos que nos plantan frente a situaciones tristes, difíciles, pero que son ante todo grandes verdades. En este caso, la eterna verdad de la vida y la muerte, que a lo mejor se parecen bastante en la vivencia y el recuerdo del protagonista; en la hora final sólo añora lo que realmente lo hizo feliz y es lo que ayuda a dar el último paso…

Los libros de esta editorial tienen siempre una edición impecable, además de la cuidadosa elección de los autores e historias. Son verdaderos “libros-objeto” que hacen de la lectura una experiencia aún más rica.
Y este titulo en particular invita a seguir más allá del ejemplar en sí: contiene una discografía que bien puede acompañar a ésta y a otras muchas lecturas.

Gabriela Pedranti

 

Productos de la imaginación

ABCD
Las Artes y las Letras
ABC 806, Semana del 14 al 20 de Julio

WINSOR MCCAY NOS ENSEÑÓ A VER LO QUE NOS RODEA DE UN MODO MÁS IMAGINATIVO. CIEN AÑOS DESPUÉS DE «LITTLE NEMO», LA FANTASÍA SIGUE VIVA EN CÓMICS TAN ALEJADOS DE LO COMERCIAL COMO DEL «UNDERGROUND» DE RAÍZ REALISTA.

Si no lo creo, no lo veo. Por eso hay autores que no permiten que la realidad les estropee un buen sueño. Por eso los hay que cruzan su ansia de realidad con la alucinación, para evitar quedarse atrapados en ella. En la anécdota. En el tópico. En los lugares comunes. En lo que todos conocemos. Concretamente, hay tres que emprenden una lucha contra la realidad, cada uno a su modo, para hablar de ella con otras palabras.

La fantasía de Shaun Tan (Australia, 1974) es la más ortodoxa, en la que las referencias a la realidad están completamente camufladas en el delirio fabuloso y todo exhala ingenuidad. La de Lorenzo Mattotti (Italia, 1954) es la fantasía generada desde el dibujo, los recursos plásticos y la expresión surreal y fauvista; muy íntima y habitualmente onírica. Por su parte Nicolas de Crécy (Francia, 1963) cuenta con lamás apegada al mundo real, de hecho parte de él y sorprende a la cotidianeidad con los seresmás inesperados, entresacados C. CÓMIC del subconsciente y capaces de varear vehementemente las conductas más humanas.

A saber, un perro. Tiene gafas. Y olfato historiológico. Es fruto de la transgenética. Le encantan las salchichas, eso sí. No soporta que le traten como a un perro. Y así se lo hace saber a los humanos que le acompañan en esta expedición. Olfateando un intenso olor a antiguo ha caído por un pozo. Llega a un extraño lugar… En un viejo cartel lee «Louvre». Lamemoria ha quedado enterrada. El museo es lo único que sobrevivió a la catástrofe. «Hubo un recalentamiento. El fenómeno que habían previsto llegó mucho antes de lo esperado», dice la voz que narra este encuentro con la civilización perdida. La nuestra. La fantasía de Nicolas de Crécy es abiertamente irónica y vehemente.

REALISMO PROFUNDO. De Crécy no pierde ocasión para poner a las virtudes del humano contra l