El sonido de los colores

978-84-935591-8-2

Jimmy Liao

El sonido de los colores

Abril 2008 / Cartoné / 21 x 25 / 128 páginas / 22 €

Sinopsis

La muchacha que recorre sin rumbo fijo el metro de la ciudad no está realmente ciega: su ángel guardián la abandonó, pero le dejó el don de ver los sonidos y los olores, un mundo nuevo de percepciones, donde tienen cabida laberintos sin salida, elefantas que desfilan a paso lento, pájaros que cantan en jardines secretos. La belleza de este universo, sin embargo, está impregnada de melancolía porque es un mundo de soledad. Y en solitario busca la muchacha ciega el débil parpadeo de la luz.

El sonido de los colores

Jimmy Liao derrocha fantasía en este relato agridulce, que empieza en tonos grises y luego estalla en un torrente de color y de imaginación.

El sonido de los colores

CLIJ - Año 21, Número 215, Mayo 2008

Jimmy Liao es un autor muy famoso en Taiwan y China, que ha sido traducido al francés, inglés y alemán, entre otros idiomas. En español, hasta la fecha, había aparecido solo La piedra azul, sin embargo es El sonido de los colores la obra perfecta para empezar a conocer y dejarse atrapar por su universo. Se encuentran integradas en ellas algunas de las obsesiones típicas de este autor(empezando por la presencia de los conejos y su ojo inquisidor) y naturalmente su vertiente más poética:  el libro en sí es una sinestesia. Los referentes literario de Jimmy Liao merecen por sí solos la mayor atención. Su pericia para integrarlos en el monólogo de la protagonista de la historia, expandiéndolos en su tan compleja como amigable estética, convierte este libro en una lectura potencialmente inacabable.
Se podría hablar de la composición, de la geometría, del ritmo de las páginas, de las metáforas visuales y de la compenetración entre el universo personal del autor y un bagaje cultural en el que se unen tradiciones orientales y occidentales. Sin embargo, lo mejor en este caso, es disfrutar una y otra vez El sonido de los colores, presentado en una edición impecable, dejándose llevar por su joven protagonista, que convierte la ceguera en un motor incansable de su apego por la vida: el más (agri-) dulce e imprevisible de los regalos.

Arianna Squilloni

El sonido de los colores

Minuto Digital
26 de abril de 2008

Creemos no equivocarnos al decir que Barbara Fiore, es una de las editoras españolas, que mejor sabe tratar el género infantil. Efectivamente, tiene dos virtudes que convierten sus libros infantiles en insustituibles. La primera, es el amor a la infancia que destilan sus libros. La segunda, es el amor a los libros que transmiten sus ediciones.

El sonido de los colores, es una de esos libros que el buen hacer editorial convierte su lectura en placentera, no sólo para pequeños, sino también para mayores. Sus páginas son el peregrinar de una pequeña invidente, que es capaz de percibir los colores a través de sus sensaciones.

El libro se configura a través de un apasionante viaje en metro, donde cada parada es una sensación nueva, es una sorpresa, y se convierte en una esperanza para su joven protagonista.

Cabe destacar sus fabulosas ilustraciones y el equilibrio entre el texto y el dibujo. En suma un placer.

El sonido de los colores

Bienvenidos a la fiesta

Autor taiwanés. Nació en Taipei. Licenciado en diseño. Ha firmado más de 18 libros, algunos de los cuales han vendido millones de ejemplares y han sido traducidos a muchos idiomas.

El sonido de los colores (Sound of Colors, 2001)
Cádiz: Bárbara Fiore, 2008; 80 pp.; trad. de Jordi Ainaud i Escudero; ISBN: 978-84-935591-8-2.
15 años: lectores jóvenes. Álbumes ilustrados.

La chica que narra, y que vemos en la primera ilustración entrando en el metro, se presenta diciendo que ha perdido la vista y que «el día que cumplía quince años (...) me encaminé hacia el metro». A partir de ahí el lector la verá, vestida siempre de blanco, con bastón blanco y gafas oscuras, entrar y salir del metro por distintas bocas, y compartirá con ella sus encuentros con personajes reales e imaginarios y su mundo interior de fantasías y ensueños.

La piedra azul (2006)
México: Fondo de Cultura Económica, 2006; 152 pp.; col. Los especiales de A la Orilla del Viento; trad. de Tatiana Svakhina; verción de Laura Emilia Pacheco; ISBN: 968-16-8123-1.
15 años: lectores jóvenes. Álbumes ilustrados.

Una enorme piedra azul está en un bosque. Un día la rompen en dos mitades: una queda en su lugar, la otra es transformada en una escultura y colocada en un museo. A partir de ahí, la piedra convertida en escultura irá rompiéndose una y otra vez, cuando sufre un fuerte ataque de nostalgia de su otra mitad, y reconvertida en esculturas cada vez más pequeñas…

Desencuentros (Turn left, turn right, 2006)
Cádiz: Bárbara Fiore, 2008; 128 pp.; trad. de Jordi Ainaud i Escudero; ISBN: 978-84-935591-9-9.
15 años: lectores jóvenes. Álbumes ilustrados.

Historia que arranca un 6 de octubre y que se cierra un 6 de marzo, año y medio después. Un joven músico y una joven traductora viven en el mismo bloque de pisos pero mientras ella, siempre que sale, se dirige a la izquierda, él lo hace siempre a la derecha. Sus caminos por la ciudad son siempre divergentes hasta que, un día, en una plaza circular del surtidor del parque, se conocen e intercambian los teléfonos. Al regreso a sus casas llueve de modo inclemente y se mojan los papeles en los que los anotaron, por lo que ambos pierden los números. La vida sigue y no logran encontrarse de nuevo a pesar de sus deseos y sus esfuerzos hasta que…

Extraordinarios álbumes, o novelas gráficas, que tienen gran riqueza visual, una concepción ambiciosa, y una realización detallista. Los tres comparten ideas de fondo en los argumentos —la soledad, la necesidad de comunicación, la nostalgia...—, así como el modo poético y evocador de abordarlas gráficamente. Los tres presentan personajes humanos con un parecido gráfico a los de Jean Sempé, tanto en el dibujo individual como en los momentos donde se ven grupos o multitudes. Argumentalmente son más poderosos El sonido de los colores y Desencuentros, relatos que arrancan con poemas de Wislawa Szymborska.
La primera historia está dedicada a los poetas. El poema con el que se abre habla de que es una gran suerte no saber del todo en qué mundo se vive. Se cierra con otro poema de Rilke titulado La ciega en el que se dice que, para la protagonista, todos los colores se traducen en sonidos y olores. Las imágenes van acompañadas de textos en primera persona que son preguntas que se hace a sí misma la protagonista, un poco como la de Noche de tormenta, o comentarios sobre su percepción del mundo.
La piedra azul, que el autor dedica a sus padres, habla del desarraigo y de la nostalgia insaciable del hogar al que uno pertenece. También se presenta como una búsqueda, con frecuencia infructuosa, de quien nos complementa; y como un subrayado de que con el paso del tiempo seguimos siendo los mismos, no importa qué transformaciones suframos.
El poema del comienzo de Desencuentros menciona lo hermosa que es la seguridad pero que la inseguridad es más hermosa todavía, y toda la historia es como una reflexión sobre la belleza poética de la búsqueda. Con tipos de letra distintos, las ilustraciones llevan una fecha e indicaciones del tiempo atmosférico por un lado y, no siempre, van acompañadas de textos mínimos que dicen algo de lo que hacen o sienten los protagonistas. Los protagonistas aparecieron en Los sonidos de los separados por la misma piedra azul del segundo álbum

Mundos imaginativos ricos

El comentario a estos álbumes podría ser muy extenso. Sin que falten detalles simpáticos y guiños humorísticos, en general se puede decir que el autor tiene querencia tanto por mostrar la soledad en medio de la ciudad como por mostrar la belleza de algunos momentos de felicidad interior o de paisajes de alrededor. Hay escenas que acentúan lo primero: las estaciones de trenes vacías, las de trenes que pasan con personajes al otro lado de las ventanillas, las multitudes ruidosas y festivas donde sin embargo algo falta… Y otras lo segundo: la chica ciega tomando el sol en el lomo de una ballena, los protagonistas de Desencuentros charlando felices mientras se acerca la tormenta, entre muchas otras.
En El sonido de los colores se puede hacer notar la contraposición entre una de las primeras imágenes, en la que la protagonista está entrando en una boca de metro contra un fondo de colores difusos, con una del final cuando sale de otra boca y se ve rodeada por una especie de gran vidriera colorista de perfiles netos. También, además de que seguramente la historia contiene referencias visuales y culturales al mundo oriental, hay alusiones a pintores como Matisse, a obras como El Mago de Oz, a ilustradores como Chris Van Allsburg… Al final, el lector acaba fascinado por la chica protagonista, por su descubrimiento del mundo y su rico mundo imaginativo en continua expansión.
Casi al principio de Desencuentros hay una doble página con ilustraciones de las habitaciones de los protagonistas, que dan idea de sus modos de ser, de sus vidas, y en las que aparecen elementos que veremos y que evolucionarán coherentemente a lo largo del relato. Es sensacional cómo las ilustraciones representan sus ansiedades, sus mundos imaginativos y sus sueños; algunas con cada uno de los protagonistas, otras con los dos al tiempo cuando se nos muestra cómo se cruzan pero no se encuentran. Resultan magistrales la doble página donde se ven los números de teléfono emborronados, las distintas representaciones de la soledad en medio de la ciudad, las escenas que muestran la transformación de los lugares de los encuentros anteriores de los protagonistas…

Luis Daniel González

El sonido de los colores

El sonido de los colores