Septiembre 2005 / Cartoné / 21 x 30 / 32 páginas / 14,60 €
Sinopsis
A medianoche en la víspera de Navidad misteriosos ruidos despiertan a Alejandro que se encuentra solo en su casa, temblando enciende la última vela del paquete y se enfrenta a Chupacazuelas, un terrible gigante que se hace pasar por Papá Noel.
Chupacazuelas es un cuento inspirado en la leyenda islandesa de la bruja Gryla que junto con sus 13 hijos se dedicaba a raptar en Navidad a los niños traviesos para devorarlos Con el tiempo, estos terribles trolls se transformaron en Papás Noel. Más bromistas que malvados, los llamados muchachos de la Navidad hacen las delicias de los pequeños islandeses. Cada año, en el mes de diciembre, los niños colocan un zapato en el alféizar de la ventana y esperan impacientes a que Chupacazuelas o alguno de sus hermanos acuda y deje un pequeño regalo para los más buenos y un boniato para los demás.
Rincón literario
El nombre ya nos hace pensar en un ser extraño y, con la ilustración de cubierta, que es un libro de miedo. Pero es un libro de valor.
Del valor de Alejandro, niño pequeño que una noche se queda solo n casa, con corte de luz incluido y recibe la visita de un enorme troll dispuesto a raptarlo. Con frases cortas, el texto va detallando toda la batalla niño-ogro, y que podría transformarse en un cuento largo, por lo que las ilustraciones de este álbum, que se mueven entre planos y detalles, parecen a veces pocas para tanto movimiento, más aún cuando presentan escenas estáticas. Parece como si el ilustrador hubiese elegido los momentos que más le inspiraban sin preocuparse del ritmo narrativo que debe llevar también lo dibujado. Pero en ello no deja prever la historia y hay que leerla para ir encajándola. Y entonces resulta una gozada. Un trabajo minucioso con más homenaje a personajes y pintura clásicos.
José Garcia Oliva
Sol
Unas fuertes pisadas depiertan a Alejandro en mitad de la noche. Su madre y su hermano Lorenzo todavía no han vuelto del hospital: está solo en casa.
Alejandro está solo en casa. Su madre no ha vuelto aún del hospital, donde ha llevado a su hermano Lorenzo para una cura. Un misterioso ruido le despierta a medianoche, y de golpe se encuentra de bruces con el terrible troll Chupacazuelas, quien, muerto de hambre, está dispuesto a llevarse a la boca al mismísimo niño. El pequeño, superando su miedo y con no poco ingenio, se pone manos a la obra para intentar escapar de las fauces del ogro.

