El árbol rojo (cartoné)

978-84-934811-1-7

Shaun Tan


El arbol rojo

Diciembre 2010 (NE) / Cartoné / 21 x 30 / 32 páginas / 15 € COMPRAR

Sinopsis

A veces el día empieza vacío de esperanzas. Shaun Tan nos describe el día de la joven, retratando un mundo de sueños en el que lo fantástico se transforma en realidad, un viaje desde la desesperación a la esperanza. La joven camina cabizbaja por las calles de un mundo surreal, nadie entiende nada, el mundo es una máquina sorda sin sentido ni lógica. Los problemas llegan todos de golpe y las experiencias maravillosas se escapan. El futuro se percibe como una amenaza y la soledad se suma a la confusión. Sin embargo cuando parece haber perdido toda ilusión aparece inesperadamente, misteriosa y luminosa, la esperanza. Un álbum poético y esperanzador.

El arbol rojo

El arbol rojo

Revista Peonza

Este hermoso Álbum plantea un tema poco frecuente entre los libros para los más pequeños como es el de un estado de ánimo no muy positivo. En este caso, la desesperanza. La protagonista se levanta de la cama con una sensación de tristeza que se va acrecentando a lo largo del día acercándose a la depresión No entiende nada y parece que tampoco nadie entiende nada. El mundo es una máquina sorda sin sentido ni lógica Los problemas llegan todos de golpe y las experien-cias maravillosas se escapan. El futuro se percibe como una amenaza y la soledad se suma a la confusión y a la falta de identidad. Sin embargo, cuando todo parece abocado a la oscuridad más absoluta, aparece inesperadamente, misteriosa y luminosa, la esperanza.

En este Álbum el texto y las imágenes se complementan perfectamente. Las ilustraciones, que tienen un carácter pictórico se adaptan a la narración haciéndose, agresivas, delicadas, barrocas, matericas…, pero siempre con un color expresivo. El aspecto visual del libro amplifica los estados de ánimo de la protagonista, visualiza sus sentimientos recurriendo a diferentes recursos plásticos que van desde la pintura abstracta al expresionismo, pasando por el surrealismo o el simbolismo; todo ello perfectamente armonizado. La lectura de este libro, dirigido a los pequeños, será gratificante a cualquier edad.

J.G.M.C

El arbol rojo

Revista Lazarillo

El árbol rojo es la quinta obra que publica este ilustrador, y las cuatro que la preceden desde 1995 han sido reconocidas con galardones internacionales. Es a la vez la segunda en la que el texto también es suyo y vio su primera edición en Australia, a cargo de Thomas C. Lothian.

Libro de gran tamaño aunque con pocas páginas; ilustraciones de todos los formatos,siempre encuadradas, a veces dejando grandes espacios para el texto y otras integrando las escasas frases en el propio dibujo. Esta escasez de texto permite mayor juego a la maquetación utilizando una fuente exageradamente funcional,como de antigua máquina de escribir,a la vez que recupera los errores típicos de este romántico artilugio,variando los tamaños de las letras, las sangrías de cada renglón, sobreimprimiendo letras e incluso inclinando los renglones. El color del texto se suaviza acercándose a los tonos oscurecidos de los fondos.Nos detenemos en este aspecto aparentemente técnico porque creemos que en este libro es uno más de los detalles que se cuidan en función de la expresividad total de la obra,y en este caso concreto, con la intención de evitar la rigidez de una técnica que hoy día es exageradamente perfecta buscando el romanticismo de todo lo retro y la ternura de lo manual e imperfecto.

Son varias las sorpresas que nos llegan de esta publicación,la primera el propio relato en sí que no guarda la habitual linealidad, no se desarrolla una acción específica ni hay interacción entre personajes,simplemente es la extraordinaria descripción de un sentimiento, la desesperanza,es la expresión de las sensaciones que lo acompañan y su sorprendente y esperanzadora resolución final.

Otra sorpresa es que la narración de estos sentimientos y sensaciones se hace prácticamente a través del lenguaje visual. El texto es mínimo y se limita a ejercer el papel de título para cada ilustración. Es la tremenda fuerza de estas imágenes y su inquietante dualidad, realidad–sueño, la que consigue la transmisión del sentimiento y su interiorización en los lectores.

También es nuevo y sorprendente el uso de recursos surrealistas en un libro pretendidamente infantil.La posible incapacidad de la mentalidad infantil para sentirse motivada por imágenes surrealistas es otra tesis que acabará por caer.Las irreales descontextualizaciones de estos dibujos son sobrecogedoras y la tensión creada ante la cotidianeidad de lo monstruoso se extiende indefinidamente con la creación de entornos obsesivos, abigarrados de objetos tan extraordinariamente bellos como inútiles. La ambigüedad del personaje único y principal facilita que cualquiera de nosotros,grandes o pequeños, se identifique sintiendo la incongruente soledad de su recorrido que hace más brillante el final.

Alberto Urdiales

El arbol rojo

Asociación ALIN
Amigos del Libro Infantil y Juvenil
Los diez principales

El árbol rojo es un álbum ilustrado que plantea esa cuestión que, en ocasiones, aflora en nuestro más profundo ser, que no es otra sino la ausencia de esperanza e ilusión al inicio de un nuevo día; y así la oscuridad lo inunda todo y te supera; nadie entiende nada y el mundo es una máquina sorda; todos los problemas llegan de golpe, sin avisar ni esperarlos; todo parece girar hacia lo desconocido e inquietante; el sinsentido se apodera de ti, pero, de repente, cuando ya no considerabas que algún atisbo radiante de luz aparecería, delante de ti, radiante de color y vida, se instala, de nuevo, la ilusión y la esperanza: tu árbol rojo.

Formato novedoso y oníricas ilustraciones, de técnica míxta, van dando vida a ese devenir de incertidumbre y desasosiego, en el que predomina la oscuridad y las tonalidades grisáceas; si bien, el color, aparece invitando a la esperanza, en explosión de pigmentos y matices, y en el frondoso y vital árbol rojo, que alberga nuestras futuras motivaciones.

El arbol rojo

Revista Primeras Noticias

Una joven se levanta por la mañana llena de desesperanza.

Un montña de hojas negras caen en su habitación. A lo largo del día su estado anímico va de mal en peor: la oscuridad, la incomprensión la soledad, la falta de sentido hacen que los problemas sean inevitables. Ante ellos, la joven sin nombre no sabe quién es ni qué hacer, pero al final del día encuentra un motivo, gracias al cual no pierde la esperanza: un árbol rojo. Una de sus hojas la ha acompañado en todos los momentos, sin que ella se diera cuenta.

Este un álbum de gran formato, muy elaborado, en el que la narración está estrechamente unida a la ilustraciòn. Los textos, breves y contundentes, están compuestos en distinta tipografía y estas pequeña variaciones gráficas junto a las imágenes oníricas, todas ellas recuadradas y dispuestas sobre cuidados fondos, otorgan mayor fuerza a la obra.

Elisabet Marco Escoda

ABCD
Semana del 1 al 7 de diciembre.

Shau Tan nació en Australia en 1974. Es un ilustrador notable, que maneja como pocos el lenguaje visual; sus trazos trasmiten emociones y sentimientos a través de su gran calidad artística. Estimulado desde niño por las lecturas de su madre antes de ir dormir, hoy trabaja como ilustrador freelance, además de pintar y colaborar en cien y teatro.

¿Como comenzó con los “libros ilustrados para lectores adultos”?
Empecé ilustrando libros de ciencia ficción y fantasía para adultos; con lo cual cuando me ofrecieron trabajar para un autor muy conocido aquí en Australia, Gary Crew, fue una transición bastante fácil. El libro se llamaba The Viewer y trataba de un niño que descubre una máquina siniestra, que revela varios horrores y desastres de la historia. Es decir, se trata de un relato de horror/ciencia ficción, dirigido a lectores jóvenes a partir de 10 años, y no a niños pequeños por supuesto.

¿Considera que es difícil para el público mayoritario leer y entender este tipo de libros, debido al prejuicio de que los dibujos e ilustraciones son para niños?
Si, aunque eso varía de cultura en cultura. En lugares como Francia o Japón, parece que la literatura ilustrada no es vista como algo exclusiva para los niños, mientras que en Australia suele existir esa suposición. Realmente, sólo tiene que ver con la tradición y las convenciones: la mayoría de los libros ilustrados son para niños, un 99 por ciento o más. Sin embargo, creo que esto está cambiando, especialmente con el interés masivo por la “novela gráfica”, que yo veo como otro término para “libro ilustrado”, que se vuelve popular y además es anunciada por las editoriales como algo diferente de la literatura juvenil.Y, de todos modos, una vez que los lectores comienzan a mirar en detalle un libro ilustrado, suele resultar obvio qué nivel de sofisticación o metáfora puede llegar a tener. Varía de lector a lector: algunos pueden no verlo en absoluto. Los libros ilustrados pueden ser casi un test para comprobar lo cuidadosas que son las personas como lectores.

Sus libros se venden en muchos países diferentes. ¿Como se imagina a sus lectores?
Es una muy buena pregunta. Realmente, no pienso en ello. Pero cuando lo hago los veo como personas que probablemente sean muy similares a mí mismo, con un buen sentido del humor, además de estar interesadas en los sueños y el surrealismo. Con frecuencia imagino que a las personas a las que les gustan mis libros les gusta también dibujar o tienen algún interés en ello.

Su libro Emigrantes se refiere a un tema que se produce nuevamente en neutros días, en un sentido inverso: la inmigración desde América del Sur y África hacia Europa. Se ha sentido influido por estos hechos recientes para la realización del libro?
La historia reciente no tuvo tanta influencia en mi idea del libro como la del pasado. Es decir, Emigrantes se inspira en la experiencia de la inmigración del siglo XIX y principios del XX. Al comienzo, mi principal punto de referencia fue la influencia de los inmigrantes europeos en Australia en los años 50 y 60. Probablemente estoy más interesado en el pasad que en el presente, ya que como artista hay que tomar una cierta “distancia” del tema, para poder apartarse de él y reflejarlo. Con una experiencia más contemporánea, suele dudar de cómo leerla, ya que aún está sucediendo. De todos modos, la historia tampoco es diferente del presente, los seres humanos son los mismos, con los mismos problemas, así que sigue sendo relevante. Creo que Emigrantes capturar sólo algunos aspectos de la inmigración, pero permite al lector generalizar y aplicar sus principios a cosas que están sucediendo a nuestro alrededor en la actualidad.

Usted también es pintor.¿En qué se parece o diferencia esta experiencia de la de ilustrar libros?
Esta es otra pregunta muy interesante, y sobre todo la que tampoco pienso mucho. La diferencia principal entre las dos es que mis pinturas suelen ser sobre cosas que veo todo los días y conozco bien, mi familia y mis amigos, mi patio trasero, el desierto australiano, y mis libros son acerca de cosas que no conozco para nada; cómo es ser un inmigrante, por ejemplo, o animales extraños y mundos que no existen. La experiencia de pintar alimenta el trabajo de los libros, en realidad todo mi trabajo proviene de una observación directa de la vida diaria, y uso esto como un conjunto de herramientas para construir un mundo imaginario. No creo que pudiese producir un buen libro trabajando sólo desde mi cabeza, o sin la experiencia de pintar sobre la vida.

Algunas de sus películas favoritas son “La guerra de las galaxias” y “ Cristal oscuro”. ¿Algún filme más reciente le ha gustado tanto como ellas?
Sí, especialmente esas películas que crean un universo que parece estar ubicado en un mundo alternativo, o en un pasado diferente. Por ejemplo, Brazil de Ferry Giliam, que tuvo una gran influencia en mi libro La cosa perdida, o Bienvenidos a Belleville, debido a su comunicación visual sin diálogo y a sus magnificas ilustraciones. En término de estilo, me atraen las películas que evitan los efectos especiales sofisticados a favor de otros más simples, soluciones teatrales como las de trabajo de Michel Gondry, por ejemplo ¡Olvídate de mi!, o el manejo de marionetas que vemos en El Laberinto del Fauno. Sin embargo, creo que hay una escasez de buenas creaciones originales de mundos fantásticos en las películas, comparado con algo como las novelas graficas, donde quizas haya mas libertad logística: no hay que lidiar con tanta gente y con tanto dinero.

¿Tiene alguna exposición planeada en el futuro?
Hay una en la Galería de Arte de Vancouver en mayo de 2008, donde contribuiré con algunos de mis trabajos para una exhibición sobre novelas graficas, animación, juegos y animación. La muestra se llama Krazy! Y los comisarios son Art Spiegalman y Seth. Tambén es probable que exponga trabajos en la Feria del Libro de Bolonia, un libro en una feria de libro de Tapei, posiblemente también en Argentina y en Japón, además de varios sitios en Autralia.

Gabriela Pedranti

En manos de los jóvenes muchas veces un poema o un cuento sirve para compartir una emoción o una vivencia que de otro modo sería muy difícil de expresar. Reconocerse en un libro, conseguir palabras o imágenes que le permitan identificar un sentimiento son algunas de las satisfacciones que la lectura le puede brindar a un adolescente. Aunque es poético, esperanzador y sus ilustraciones son sublimes, también es cierto que la tristeza es la protagonista de El árbol rojo. En ello radica el valor de este libro, su peculiaridad y su belleza. Por eso lo recomendamos especialmente para que sea compartido.

Aceprensa

Selección de libros infantiles y juveniles 2005

Una niña narradora explica que hay días en que todo empieza mal y va de mal en peor, crecen los problemas, no sabes qué hacer… y parece que el día va a terminar igual que comenzó pero… Álbum especial, cuyas características harán que guste mucho a unos y poco a muchos. El acercamiento al mundo de los álbumes del autor es distinto a lo habitual, tanto gráficamente como en contenidos. Su procedencia de la ciencia-ficción se nota en los acentos de sus poderosas ilustraciones, bien compuestas con colages y técnicas mixtas, que son abigarradas e intensas, tienen claras influencias surrealistas y presentan un mundo amenazador y opresivo. Es magnífica la ilustración introductoria: atractiva e inquietante a la vez, mete dentro del lector el interés por acompañar a la protagonista en su recorrido

Revista Peonza

Si se escucha un susurro piel adentro, posiblemente sean las palabras de este álbum que navegan por los recuerdos. El árbol rojo es una fotografía de la tristeza humana pero, también, de la predisposición para encontrar la esperanza. La cadencia y la economía del lenguaje configuran y potencian el tono melancólico del autor, que interpela a los lectores a los lectores desde la intimidad.

Las ilustraciones, en un juego de perspectivas y dimensiones, completan la identidad de la narración y la cargan de simbolismo. Quizás, porque la perspectiva fantástica y las dimensiones desproporcionadas de las imágenes acentúan los rasgos reales del relato para llenarlo de vida.

Carolina Lesa

 

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