La noche estrellada

978-84-937506-2-6

Jimmy Liao


La noche estrellada

Marzo 2010 / Rústica / 19 x 26 / 128 páginas / 18 € COMPRAR

Sinopsis

En aquella época, el futuro remoto era algo indefinido, no sabía qué nombre dar a mis vanas ilusiones. Solía estar sola, deambulaba por calles interminables, y cuando se levantaba el viento me sentía como la hojarasca. Contemplaba el cielo estrellado, deseando saber si habría alguien en algún lugar del mundo encaminándose hacia mí. Era como la luz, que va de una estrella a otra. Luego apareciste tú. Y después nos separamos. Esperábamos la juventud, pero nos equivocamos el uno con el otro.

Cine y Letras
Escrito por Guzmán Urrero
Sábado 08 de Mayo de 2010 17:41

La pasión por los sueños se contagia. Y no falta quien, como la protagonista de este hermoso libro, va siguiendo el camino de baldosas amarillas que conduce más allá de las frustraciones cotidianas.
La niña que narra La noche estrellada (The Starry, Starry Night, 2009) nos convence de que un buen recuerdo es una medicina inmejorable. ¿Sólo eso? No. Además de la nostalgia –imposible no añorar la casa de los abuelos en la montaña–, ella emplea otros sentimientos para afrontar una existencia fría, marcada por la mínima empatía de sus padres.
Con una inventiva desbocada, la niña entra en el mundo de la imaginación cada vez que dobla la esquina. Sin embargo, ese embrujo no sería el mismo sin el apoyo imprescindible de un aliado: un vecino, un alumno nuevo que, contra su voluntad, conoce demasiado bien la soledad y el rechazo. Juntos, se evaden del mundo real y empiezan a perseguir lo imposible. Viajan a la cabaña de los abuelos, contemplan el discurrir de las nubes y se dejan mecer por las olas del estanque. Se hacen fuertes por medio de la ilusión. Esa excursión hacia el pasado es un momento crucial, el punto de no retorno en sus vidas. Y así, en este territorio encantado, se abren paso las claves de lo que ha de ser un desenlace feliz.
Leer a Jimmy Liao depara este tipo de experiencias. De él se sabe lo suficiente como para justificar su singularidad. Esa hondura, como ahora verán, tiene razones biográficas. A este mago de la publicidad una vieja pitonisa le predijo el futuro: en 1995 sería millonario. Lo que parecía un buen augurio se convirtió en maldición. Llegó la fecha señalada, y Liao cayó fulminado en mitad de la calle. Le diagnosticaron leucemia. Sometido a quimioterapia, descubrió que su creatividad debía tomar otro rumbo. Abandonó la agencia publicitaria y comenzó a elaborar álbumes ilustrados. Al dar por terminado este amargo capítulo de su vida, ganó libertad, y gracias al mensaje presente en sus libros, también se convirtió en un autor célebre.
Traigo a colación la anécdota no sólo por su interés, que bastaría, sino además, y especialmente, como dato a tener en cuenta para acercarse a libros como La noche estrellada. Al hilo de la enfermedad y de sus secuelas, podemos hablar de temas y de sentimientos que ofrecen un tono reconocible en cada álbum de Liao. Me refiero a la melancolía, la sensibilidad, el vitalismo y el espíritu juguetón encarnado en esos conejos blancos que reaparecen en todas sus obras. Cuando presentó Esconderse en un rincón del mundo habló de estas criaturas: “A menudo me preguntan por mis conejos. No tengo una razón particular para ponerlos en mis libros. Sencillamente, son adorables. Y también resultan misteriosos. Mi primer libro, Secretos en el bosque, cuenta la historia de una niña y un conejo. A mis lectores les gustó mucho, y por eso hago que estos seres aparezcan en todos mis libros ilustrados”.
Si lo buscan, también encontrarán un conejo en La noche estrellada. Un detalle de complicidad que los incondicionales de Liao –por fortuna, cada vez más– sin duda agradecerán.

 

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